Héctor Danilo Montenegro Escoto
Me da tristeza que el Presidente de Nicaragua, ingeniero Enrique Bolaños Geyer, a quien el pueblo de Nicaragua le dio el voto de confianza para dirigir el país, cada vez que se le ocurre y lo abordan los periodistas sobre un tema político responde que lleva el juego ganado 7 a 0, que va a usar bola recia, que utilizará bola ensalivada. Pero este juego de beisbol nunca termina, siempre le roban las bases, inclusive el home plate.
Quiero decirle al ingeniero Bolaños que Nicaragua no es un estadio de beisbol, ni los nicaragüenses somos los fanáticos de dicho juego para estar observando desde las gradas cómo se desarrolla este juego. Si nuestra nación fuera un campo de beisbol, cualquier ciudadano que conoce de este deporte se puede poner al frente del país. A un jefe de Estado no le sale bien hablar de ese modo.
Ocotal, Nueva Segovia.