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El liberal disidente Jaime Morales Carazo dijo ayer que en una elección a “cuatro bandas”, se impondría el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), por sus estructuras, organización y tendido electoral en todo el país.
No obstante, a juicio del ex jefe de campaña presidencial del PLC en las elecciones de 1996, las posibles candidaturas presidenciales de Eduardo Montealegre con José Antonio Alvarado, por un lado, y de Herty Lewites, por otro, pueden provocar que las elecciones se definan por primera vez en una segunda vuelta.
Además, según Morales Carazo, la elección a cuatro bandas dispersaría el voto para elegir diputados ante la Asamblea Nacional, aunque serían liberales y sandinistas quienes obtendrían la mayoría en el parlamento.
Sin embargo, aún en ese escenario, el también legislador de la bancada Azul y Blanco, estimó que el partido que obtenga la Presidencia no va a tener “la fuerza tan grande en número de diputados, por las divisiones que hay”.
“Entonces, se tiene que negociar y eso es sano y bueno para el país”, agregó.
UN BIPARTIDISMO CLÁSICO
Para Morales Carazo, el PLC y el FSLN obtendrían la mayor cantidad de votos en las elecciones de 2006, aun con la simpatía y popularidad de que puedan gozar Lewites, Montealegre y Alvarado.
Su argumento es que el voto sigue polarizado entre sandinistas y anti-sandinistas —representados en mayor parte en el PLC— y que “seguimos siendo maniqueos”.
“Nosotros (los nicaragüenses) hemos transitado históricamente en una paralela. En un bipartidismo clásico. Tuvimos una época en que regresó casi a un monorriel, pero no sé si los trenes caminan en tres rieles o en cuatro rieles. Todavía no lo hemos encontrado”, observó el legislador.
Añadió que en una elección a “muchas bandas”, el grueso de votantes recaerá “en dos bandas”, que a su juicio serán liberales y sandinistas.
“Hay dos maquinarias reales. Es una realidad que no se puede negar”, dijo Morales Carazo.
ALIANZAs “VIRTUALES”
Dijo que difícilmente puedan desmantelar la “polarización” electoral del país, menos con alianzas a las que calificó de virtuales —porque el peso de los votos es virtual.
“Claro, cada circunstancia cambia, pero el país no ha cambiado radicalmente”, apuntó Morales Carazo, quien dijo no estar en contra de otras alternativas diferentes al PLC y FSLN, “pero con gran objetividad veo bastante difícil que estas alianzas puedan prosperar a estas alturas”.
“¿En una segunda vuelta se rehusarán (disidentes sandinistas y liberales) a una alianza con su viejo tronco?”, se preguntó Morales Carazo, quien no quiso responderse, porque los “jocotes todavía están celeques”.