- Cuatro profesionales del Derecho figuraban entre investigados por el corresponsal de LA PRENSA
- Aparentemente tienen nexos con el narcotráfico o lavado de dinero, según fuentes policiales
Elízabeth [email protected]
Cuatro abogados, entre ellos el hijo de un político, y un ex policía, figuran entre las seis personas cuyos nombres están en poder de la Fiscalía y de la Policía Nacional, a quienes investigaba el corresponsal Adolfo Olivas Olivas, asesinado el pasado 14 de agosto cerca de su casa, confiaron a LA PRENSA fuentes policiales.
La información con que cuenta LA PRENSA es que las personas de las que tenía información Olivas, supuestamente utilizaban sus nexos con el narcotráfico para lavar dinero, usando el tráfico de influencias y los sobornos.
La fuente confió que se trata de reconocidos profesionales del Derecho que residen en Estelí. Según la fuente, si las autoridades policiales investigaran a fondo el crimen contra Olivas, rodarían cabezas, incluso en la Policía Nacional.
Aparentemente ésta es parte de la información que la Policía recibió el viernes pasado de parte del representante de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), Roberto Petray y del Obispo de Estelí, monseñor Abelardo Matta.
A raíz del hallazgo de la Policía Nacional de una pista clandestina en una finca de la comarca Samaria, en el municipio Villa El Carmen, Olivas profundizó sus investigaciones, que lo habrían llevado a descubrir nombres de personajes relacionados a una organización interna del narcotráfico.
El subdirector de la Policía, comisionado general Orlando Aguilera, manifestó que aún no conoce la información presentada por la ANPDH, “una vez que lo tenga, sí, vamos a comenzar a investigar, claro que sí”, dijo Aguilera.
El jefe policial expresó que para respetar la cadena de la custodia, el informe de la ANPDH fue remitido a las autoridades de Estelí, no obstante, en las pesquisas también estará la supervisión de las autoridades nacionales.
“Primero vamos a revisar, si vemos que el informe está relacionado, lo hacemos; si no, vamos a investigar en cuerdas separadas (aparte), claro que sí”, sostuvo Aguilera.
Sobre la posibilidad de que personajes de la vida esteliana estén posiblemente implicados con el narcotráfico o lavado de dinero, Aguilera dijo: “Para mí era todo desconocido, todavía no conozco el documento (lista de nombres)”.
EXTRAÑAS CONTRADICCIONES
En las últimas horas han surgido algunos elementos contradictorios en relación al crimen, como la supuesta venta del celular por parte de Olivas, a Georgina Guadalupe Rodríguez Meléndez, la madrugada del 14 de agosto, minutos antes del crimen.
Los familiares de Olivas restan crédito a la posibilidad de que éste hubiese vendido su celular al calor de los tragos, como aseguró Rodríguez Meléndez ante la Policía y Fiscalía cuando estas autoridades entrevistaron a la joven, seis días después del crimen.
Azucena Melgara, esposa de Olivas, manifestó que no era ese el proceder de Olivas, ni siquiera en el caso de que hubiera ingerido licor y no portara dinero en efectivo, pues en esas ocasiones hacía uso de una tarjeta de crédito.
Otra contradicción radica en que otra de las testigos mencionadas en el expediente de la Fiscalía presentado en los tribunales, como la persona que abordó el taxi en el cual esa fatídica madrugada se trasladaba la víctima junto al cronista deportivo José Ignacio Castellón, alega que ella pagó su pasaje y no se lo pagó Olivas, como se ha venido rumorando.
Karina Masiel Jarquín manifestó que al abordar el taxi que era conducido por Santos Roberto Osegueda, sospechoso de haber segado la vida de Olivas —de dos balazos propinados por la espalda—, le pidió que la llevara a la Cotrán Sur, y como no llevaba prisa no le importó que primero fuera a dejar al segundo de los pasajeros por el sector de El Rosario. Ella alega que en el trayecto pagó al taxista por su pasaje la cantidad de 20 córdobas.
La joven confirma que al descender Olivas en un sitio cerca de su casa, el taxista también bajó: “Aguantame, me dice, que miro a este maje muy sospechoso; dio dos pasos, se devolvió y sacó algo de un trapo blanco o un pañuelo blanco, yo no vi qué era, de allí ya siguió al periodista y dobló en otro callejón; ya no lo vi al periodista”.
“De allí el taxista tuvo que correr para alcanzar al periodista, de allí dobló el taxista, yo ya no lo miré; se oyó el disparo, me asusté, miré otra vez para el callejón y miré a los dos peleándose; miré al periodista que intentaba quitar algo al taxista… de allí el taxista hizo un disparo, miré la chispa amarilla, allí me di cuenta que era una pistola”, comentó la joven tras señalar que después de eso fue embargada por los nervios y auxiliada por unos vigilantes.
ESTELÍ INTRIGADA
Mientras Santos Roberto Osegueda, señalado como autor material del crimen contra Adolfo Olivas Olivas está tras las rejas y las investigaciones policiales y del Ministerio Público continúan, en Estelí se percibe un ambiente de incertidumbre, ante las versiones que rodean al hecho sangriento.