Una nota de adiós fue pintada en una de las casas abandonadas en el sur de Gaza. Hoy se espera que Israel complete la evacuación.

Retirada israelí fue dramática y muy rápida

Steven Gutkin AP JERUSALÉN.- Hasta ahora, la retirada israelí de Gaza es tan significativa por lo que no ocurrió como por lo que sucedió. No hubo ataques en gran escala por parte de los militantes palestinos ni tiroteos por parte de los colonos. La vida diaria en Israel no sufrió perturbaciones significativas. Y no hubo […]

Steven Gutkin AP

JERUSALÉN.- Hasta ahora, la retirada israelí de Gaza es tan significativa por lo que no ocurrió como por lo que sucedió.

No hubo ataques en gran escala por parte de los militantes palestinos ni tiroteos por parte de los colonos. La vida diaria en Israel no sufrió perturbaciones significativas. Y no hubo desobediencias masivas de soldados que se negaran a cumplir las órdenes de sus superiores.

El ejército atribuye la rapidez y efectividad del repliegue a los preparativos y el entrenamiento recibido por sus hombres. Pero hay otras razones más profundas: los palestinos no deseaban hacer nada que pudiese poner en peligro la devolución de sus tierras, y los israelíes no quisieron atacar a su propio ejército.

La histórica retirada de Israel de la Franja de Gaza y parte de la Cisjordania se ha realizado hasta el momento con rapidez vertiginosa. Una operación que se suponía debía tardar un mes se completó casi totalmente en dos días y medio, de modo que antes de llegar el fin de semana, 19 asentamientos —de un total de 25— quedaron ya desalojados.

La operación ha enfrentado algunas dificultades. Los opositores al repliegue lanzaron una sustancia que irrita la piel a las tropas que penetraron en Kfar Darom; un colono armado con un fusil M-16 amenazó con disparar contra los soldados y centenares de jóvenes angustiados dieron patadas y entrelazaron sus brazos para impedir ser sacados de la mayor sinagoga de Gaza.

Pese a todo ello, los extremistas judíos consideran que una retirada de Gaza lograda sin mayores dificultades podría provocar a su vez más evacuaciones israelíes de la Cisjordania, lo cual podría impulsarlos a realizar actos de violencia en los últimos días del repliegue.

Recientemente, un soldado de 19 años mató a cuatro árabes israelíes en un autobús del norte de Israel y un colono judío de Cisjordania mató a cuatro braceros palestinos. Las autoridades temen que los extremistas traten de realizar un ataque más espectacular para demostrar que la retirada tiene un precio.

Entre los posibles planes de esos extremistas figuraría un ataque contra el llamado Monte del Templo, un lugar venerado de Jerusalén que es conocido entre los musulmanes como el Noble Santuario.

Un ataque allí indignaría a los musulmanes de todo el Medio Oriente y pondría en peligro las gestiones de paz.

En la guerra de 1967 —la llamada Guerra de los Seis Días— Israel capturó la franja de Gaza y el Sinaí, que eran territorios egipcios, la Cisjordania, que pertenecía a Jordania, y las alturas de Golán, que formaban parte de Siria.

El Sinaí fue devuelto a Egipto en 1982 como parte de un acuerdo de paz firmado tres años antes.

Si bien Israel dijo inicialmente que devolvería esos territorios a cambio de la paz con sus vecinos, grupos judíos nacionalistas y religiosos comenzaron a construir colonias en tierras que consideraban parte del Estado judío de acuerdo con pasajes de la Biblia.

Los primeros colonos se establecieron en Cisjordania en 1968 y en Gaza en 1970.

Todavía quedan por evacuar dos asentamientos del norte de la Cisjordania, Sanur y Homesh, cuyos residentes podrían estar dispuestos a resistir el desalojo a toda costa, según los entendidos.

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