Shammond Williams, basquetbolista de la NBA

Shammond Williams: "Hay que aprovechar todas las oportunidades"

El estadounidense Shammond Williams vino a Nicaragua a brindar un poco de sus conocimientos que le permitieron llegar a la NBA, la mejor liga de baloncesto del mundo y adonde muchos jóvenes talentos aspiran llegar algún día Pablo [email protected] Cualquiera podría pensar que es una locura, pero a sus 30 años de edad Shammond Williams […]

  • El estadounidense Shammond Williams vino a Nicaragua a brindar un poco de sus conocimientos que le permitieron llegar a la NBA, la mejor liga de baloncesto del mundo y adonde muchos jóvenes talentos aspiran llegar algún día

Pablo [email protected]

Cualquiera podría pensar que es una locura, pero a sus 30 años de edad Shammond Williams se cansó de ser un guarda suplente en el baloncesto de la NBA, donde están las grandes estrellas y el mejor talento del baloncesto mundial.

Por esa razón, este año Williams decidió probar suerte en la Superliga de Rusia con el equipo Unics Kazan, y ahora mismo alista maletas para actuar con el Winterthur FC Barcelona, uno de los mejores clubes de la poderosa Liga ACB de España, una de las mejores de Europa y el mundo.

Quizás este mismo deseo de explorar nuevos horizontes y lucir en nuevos escenarios, impulsó a Williams a venir a Nicaragua la semana pasada, ansioso de conocer nuestra cultura, costumbres y con una razón extra de más fuerza: su novia Katya Pineda, una joven nicaragüense que desde hace tres años forma parte del grupo de baile de los Heat de Miami, uno de los mejores de la NBA.

Williams vino como parte de una delegación de atletas destacados del baloncesto estadounidense, traídos por la Fundación Futuro de Nicaragua.

En los tres días de actividades, Williams participó en todo lo programado por la Fundación que dirige Mario Sacasa Sevilla.

Estuvo con las selecciones masculina y femenina de baloncesto sobre sillas de ruedas. Pero especialmente impartió charlas a jugadores de la ACB, juveniles y muchachos que desean hacer del baloncesto un estilo de vida.

Ése fue precisamente el mensaje de Williams. Y como era de esperarse, el ex jugador de los Hawks de Atlanta, Supersónicos de Seattle, Celtics de Boston, Nuggets de Denver, Hornets de Charlotte y Magic de Orlando, encontró tiempo en su apretada agenda para hablar ampliamente con el Suplemento Deportivo de LA PRENSA, sobre su experiencia en el país, la clave para llegar al más alto nivel del baloncesto mundial, mantenerse y sumar buenos números a pesar de su estatura de 6.2 pies.

“Venir a Nicaragua es importante para conocer nuestras culturas. Es la primera motivación que tengo. En segundo lugar, me gusta ser útil, enseñar las cosas necesarias para que los muchachos aprendan a jugar básquetbol. Es importante que las cosas que aprendí debo pasarlas a otra generación, no quedarme con ellas, para que más adelante salgan los nuevos que reemplacen a todos los grandes jugadores”.

“Pienso que alguien tomó el tiempo necesario para enseñarme lo que he aprendido y lo que sé, creo que lo más justo es que yo enseñe eso a otros jugadores”, indicó Williams, quien fue escogido para jugar en la NBA después de actuar con la Universidad de Carolina del Norte, donde Michael Jordan también hizo historia.

—¿Cuál fue la clave para llegar a ese nivel tan alto de competencia como la NBA?

No sé cuál es la clave para mantenerme en la NBA. De hecho nunca pensé jugar en ese nivel, yo sólo quería jugar a nivel universitario para conseguir una buena educación, ésa era mi meta primordial. Pero creo que la clave para mantenerse es ser diligente, disciplinado, ser un trabajador duro, constante sobre tus habilidades para mantenerse en la NBA. Es muy importante estar en la situación correcta, en el momento ideal, para aprovechar esa oportunidad que te surge en cualquier momento.

—¿Entonces qué se necesita para llegar hasta donde usted llegó?

Para cualquier cosa en la vida hay que trabajar duro, concentrarte en tus metas. Si uno quiere ser un doctor, un profesor, tenés que marcar una meta para llegar ahí. Es lo mismo con la carrera del baloncesto. Yo le digo a los niños todo el tiempo que para jugar básquetbol deben trabajar duro, tienen que ser disciplinados día tras día, semana tras semana. Deben pensar que cuando uno descansa, en algún otro lugar hay otro niño trabajando duro para lograr lo que uno pretende conseguir.

—¿Cuál es su jugador favorito?

Realmente no tengo un jugador favorito. Es un tanto difícil, pero podría decir que Kevin Johnson es mi favorito, uno de los mejores, y otro podría ser Tim Hardaway (terminó su carrera con Heat). Lo que sí es que he tenido buena amistad con Tyron Lewis en Orlando, al igual que con Grant Hill y Tracy McGrady. Me divertí bastante con ellos, fue agradable compartir con ellos.

—¿Y su equipo favorito en los que actuó en la NBA?

El equipo con el que pasé, estuve más tiempo y más agradable (tres años) fue con Seattle. Tuve un buen coach que me permitió ir a la cancha, hacer lo que podía hacer y jugar libremente. En ese equipo jugué con dos latinos, uno de ellos Lázaro Borrell (cubano, aunque pensaba que era venezolano).

—¿Cómo valora el arribo de más latinos a la NBA?

Me gusta mucho el estilo de (Manu) Ginóbili, es un gran jugador. Supo mezclar el juego latino con la NBA y avanzó paso a paso desde su época de novato. Para mí, todos los jugadores en la NBA están en el mismo nivel, no los podés ver como un fanático, son jugadores con los que debemos competir. Todos son buenos jugadores, tienen lo suyo y no podés estar admirando a un jugador si vas a enfrentarlo.

—¿Qué opina con esta situación de los esteroides en el deporte estadounidense?

Como hemos venido haciendo esto por mucho tiempo, nos hemos olvidado de lo básico del juego. Nos hemos concentrado en hacer cosas que asombren a la gente, y hemos perdido la esencia fundamental del juego. Específicamente les hablo del básquetbol, y hemos perdido de vista que otros países se han desarrollado con buen talento y han progresado con el deporte.

—¿Quién podría ser el próximo Michael Jordan?

Lo dudo que pueda existir otro Michael Jordan. En este momento hay muy buenos talentos en la NBA, como LeBron James, Duane Wade, pero deben separar a todos estos grandes talentos con Jordan porque cada cual tiene su forma de ser. Actualmente el juego sigue cambiando, de manera aguda y se juega de una forma diferente. Por eso es muy difícil comparar los nuevos talentos con Jordan.

—¿Pero a quién podría calificar como el mejor jugador de la NBA en la actualidad?

Considero que el jugador más impactante es Shaquille O’Neal. Es el jugador que tiene más incidencia en el juego. Creo que es lo mejor en este momento. Tim Duncan también es un jugador de gran impacto, que ayuda a levantar el nivel a los jugadores que lo rodean, hace mejor a sus compañeros cuando juegan con él.

CON EL BARCELONA Y NO DESCARTA LA NBA

La firma de Shammond Williams con el Winterthur FC Barcelona de la Liga ACB de España, se produjo precisamente en la semana previa a la llegada a Nicaragua por gestiones de la Fundación Futuro de Nicaragua.

En España se dio mucho despliegue al arribo de este jugador nacido hace 30 años en el barrio de El Bronx, en Nueva York, porque además de llegar con pasaporte de Georgia (el equipo tendrá la oportunidad de contratar a otro jugador que no sea de Europa), es calificado como un atleta de gran experiencia que debe ser un titular indiscutible en la próxima temporada.

A Williams se le destaca como un jugador de mucha intensidad, con una clara vocación ofensiva.

Aunque la defensa no es lo mejor que posee, en Barcelona considera que será de mucha utilidad porque su experiencia en con media docena de equipos en la NBA es muy buena.

Además, se fajó con el Unics Kazan de la Superliga de Rusia, logrando cifras respetables: en 47 partidos de la Superliga, logró un promedio de 17 puntos por juego, con 50 por ciento en tiros de dos puntos, 43 por ciento en triples, 83 por ciento en tiros libres, 5.7 asistencias, 4.2 rebotes y 33 minutos por partido.

Su equipo llegó a las puertas de la final de la Superliga, porque fueron eliminados por el Dínamo de Moscú. Actuó también en la Liga de Europa, con 21.1 puntos, 5.5 asistencias, 4.2 rebotes y 33 minutos por juego.

“Firmé con el FC Barcelona, pero lo más importante fue encontrar un equipo que te abra las puertas como jugador y como persona, para poder sentirme bien y dar lo mejor que tengo”, indicó.

—¿Cree que aún tiene oportunidades de regresar a la NBA?

Eso depende si estás en el momento adecuado para poder tener la oportunidad de regresar, con un equipo que me brinde la oportunidad de jugar más tiempo.

—¿Cómo considera su experiencia en Rusia?

Me gustó mucho, incluso me hicieron ciudadano de Georgia, participando con el equipo nacional. Estuve bien, pero lo más importante es que pude compartir mis conocimientos y mis habilidades con el resto de mis compañeros. Después de jugar en Georgia, y tratar de clasificar al Mundial, comprendí que lo más importante era que mis conocimientos pudiera enseñarlos a niños y adolescentes, para el día de mañana poder gozar de que fui partícipe en el desarrollo de esos jugadores.

(Agradecemos las colaboraciones de Jorge Luis Ayestas y Luis Callejas, en la realización de esta entrevista).

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