- Hablará su hijo, para burlar prohibición legal
AFP
LIMA.- El ex presidente Alberto Fujimori, prófugo de la justicia peruana, sacó como carta escondida bajo la manga, a su hijo Kenji, de 25 años, para que en su reemplazo emita el viernes un mensaje por la televisión estatal, ya que él ha sido impedido de dirigirse al país.
De esta manera, el ex primer mandatario busca burlar el veto subsistente en su contra para difundir sus mensajes en medios audiovisuales estatales, según una disposición del Instituto de Radio y Televisión del Perú (IRTP, gubernamental).
En consecuencia, Kenji Fujimori, hijo menor y el preferido del ex mandatario —refugiado en Japón desde el colapso de su Gobierno en noviembre 2000—, hará su ingreso formal en la política peruana cuando salga en las pantallas de la televisora estatal el viernes por la noche.
“Sólo soy una persona que dará su punto de vista como joven sobre el Perú”, dijo el hijo del ex presidente a la emisora limeña RPP al reiterar que su padre será candidato en las elecciones de abril de 2006. “Él va a regresar de todas maneras”, anotó.
Dijo, además, que tiene suficiente “correa” (tolerancia) para soportar ataques de los adversarios de su padre, luego de su incursión en la actividad política. Sin embargo, descartó que vaya a ser candidato al Congreso. “Yo no soy político y me voy a dedicar a mi carrera”, dijo.
Kenji Fujimori es ingeniero agrónomo graduado en Estados Unidos, y actualmente estudia una segunda profesión, la de horticultura, también en ese país. Es el menor de los cuatro hijos de Fujimori y solía acompañar a su padre desde los diez años en sus viajes por Perú.
Sobre Vladimiro Montesinos, ex brazo derecho de su padre en la década fujimorista (1990-2000) y juzgado por múltiples delitos, dijo que parecía una “persona noble”, pero que detrás de esa apariencia se descubrió a una “persona malvada y vil”. “Mi papá no tiene nada que ver con lo que él hizo”, dijo.
Este cambio en la estrategia fujimorista se debe a que el IRTP dispuso la semana pasada que el ex mandatario está “constitucional y legalmente impedido” de difundir material de propaganda política, por estar inhabilitado por el Congreso para ejercer funciones públicas.