Más de ocho mil personas visitaron Microfer, entre el 29 de julio y 10 de agosto.

Microfer cierra con C$2.2 millones

Amparo Aguilera yRicardo [email protected] Según cifras preliminares, la décima quinta Feria Centroamericana de la Pequeña y Mediana Empresa (Microfer 2005), concluyó con 2.2 millones de córdobas en taquilla. Aunque en ventas aún no hay cifras concretas. Violeta Fernández, directora de Microfer 2005, adelantó que en la feria contabilizaron, hasta horas tempranas de ayer, poco más […]

Amparo Aguilera yRicardo [email protected]

Según cifras preliminares, la décima quinta Feria Centroamericana de la Pequeña y Mediana Empresa (Microfer 2005), concluyó con 2.2 millones de córdobas en taquilla. Aunque en ventas aún no hay cifras concretas.

Violeta Fernández, directora de Microfer 2005, adelantó que en la feria contabilizaron, hasta horas tempranas de ayer, poco más de 90 mil visitantes.

“Y eso es un éxito, porque duplicamos las expectativas”, apuntó la funcionaria.

No obstante, para los comerciantes las visitas sólo sirvieron para hacerles “compañía”.

“Porque la gente sólo nos visitó para bailar, escuchar música, y quizás para comer. No compraban nada”, comentó por ejemplo Lucía Flores, artesana de Nindirí.

“Por eso sólo vendí 300 córdobas al día, es decir, no saqué la inversión”, señaló por su parte Juana Velásquez, comerciante procedente de Estelí.

PERO…

Aunque Velásquez no descartó volver a participar en la Microfer, “porque me gustó mucho; hubo orden, estuvo limpia y conocí mucha gente”, argumentó.

No obstante, en el área de comiderías, los participantes se quejaron de abandono.

“A algunos se nos fue la luz, y los actos culturales eran extensos, aburridos y por eso los clientes terminaban yéndose, y para variar, el Inpyme (Instituto Nicaragüense de Apoyo a la Pequeña y Mediana Empresa) no hizo caso de nuestras sugerencias”, coincidieron algunos.

Pero Agustín Gaitán, del sector madera-mueble, opinó lo contrario.

“Yo no me quejo, vendí alrededor de 40 mil córdobas y me atendieron bien”, reiteró.

Martha Carballo, vendedora de vinos originarios de Nandaime, también se mostró satisfecha.

“He participado como cuatro veces en la Microfer y siempre me ha ido bien. Este año vendí 200 botellas de vino (ocho mil córdobas) y con eso recuperé la inversión”, especificó.

“QUERíAN AMPLIARLA”

De acuerdo a Fernández, los participantes se “sintieron tan bien” que solicitaron ampliar los días de feria.

“Recibimos más de 100 firmas de los expositores, que nos lo pedían”, aseguró.

“Pero —prosiguió— esto se descartó, por los costos que conlleva la tarima cultural y musical, pues seguir con la Microfer significaba un gasto extra de más de 300 mil córdobas, y eso no lo podíamos sostener”.

Sin embargo, ningún expositor nacional ni extranjero confirmó lo anterior.

Ludwin Guarán, artesano guatemalteco, más bien respondió que le había ido “tan mal” que sólo estaba esperando que concluyera la feria para irse a su tierra.

“No tenía idea de cómo era, y vine porque me la recomendaron, pero sólo vendí 10 mil córdobas y con eso no cubro los gastos, porque venir a Nicaragua representó para mí un costo de 15 mil dólares, incluyendo la mercadería”, explicó.

“Pero vendieron. Aquí todos vendieron algo y eso nosotros lo corroboramos con las encuestas que realizamos a diario a los visitantes y a los mismos comerciantes, con el apoyo de las universidades”, expuso Fernández.

LO NUEVO

Pero pese a las contradicciones, los artesanos y comerciantes concordaron en que hubo seguridad y aseo en un cien por ciento.

“Eso fue novedoso, porque hubo preocupación de parte de Inpyme en mantener bonita la feria”, reconoció Henry Meza, vendedor de jugos naturales.

También sorprendió la camaradería que se visualizó entre los expositores.

“Por ejemplo, vimos como los propietarios de bares y comiderías adquirían aceite de soya en la misma feria, a un precio bastante módico”, subrayó la directora de Microfer.

Aunque también se aliaron en ventas. Lucía Flores, por ejemplo, mantuvo en su local las carteras de su vecina. “Porque por mi calle pasaba más gente que en la de ella”, apuntó.

DR-CAFTA NO FALTÓ

En Microfer 2005 se observó a los estudiantes de la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC) recogiendo firmas a favor del tratado comercial que Centroamérica y República Dominicana firmaron con Estados Unidos (conocido como DR-Cafta). Aunque no se supo cuántas firmas recolectaron en pro del tratado, cuya ratificación a nivel local sigue generando controversia.

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