Sacrilegio

Socorro López Cano Hace unos meses vi en primera plana de LA PRENSA una foto que muestra a Daniel Ortega Saavedra recibiendo la sagrada comunión de manos de un sacerdote desconocido para mí. Ante semejante profanación, pensé que quizás ese sacerdote no conocía al feligrés y que por lo tanto no era culpable del sacrílego […]

Socorro López Cano

Hace unos meses vi en primera plana de LA PRENSA una foto que muestra a Daniel Ortega Saavedra recibiendo la sagrada comunión de manos de un sacerdote desconocido para mí. Ante semejante profanación, pensé que quizás ese sacerdote no conocía al feligrés y que por lo tanto no era culpable del sacrílego acto. Pero en LA PRENSA del 19 de julio y en primera plana salió una foto que a todos los católicos nos causó sorpresa, indignación, vergüenza e incredulidad: el cardenal Obando dando la comunión a Daniel Ortega.

Según declaraciones del cardenal Obando él no puede juzgar el esfuerzo de las personas, para saber si merecen o no, la comunión. Monseñor Brenes, Arzobispo de la Arquidiócesis de Managua: “No se puede negar la Comunión a las personas que lo soliciten en la misa”.

Cuando tenía 18 años llegué a comulgar con una blusa con mangas muy cortas, me arrodillé en el comulgatorio y el sacerdote, al estar frente a mí, se saltó y no me dio la comunión; inocentemente pensé que el padre no me había visto y mientras los comulgantes se retiraban, yo quedé hincada. Vino la segunda fila y nuevamente el padre empezó a administrar la comunión; al llegar frente a mí me dijo: “Con ese vestido no le puedo dar la comunión”. Entonces, sí se puede negar la comunión, más aún cuando la persona es un pecador público. Yo no tenía pecado mortal.

¿Quién ignora que Ortega vive en concubinato, que fue acusado por su hijastra por violación, que usurpó la casa donde vive y la calle adyacente, que es ateo pero quiere, con ayuda del Cardenal, aparentar un cristianismo que no siente.

Para que Daniel Ortega pueda recibir la Sagrada Comunión primero tendría que regresar todo lo robado (igual que Arnoldo Alemán), arrepentirse de corazón, pedir perdón a todos los nicaragüenses y casarse por la Iglesia, o separarse de su compañera; o sea cambiar completamente de vida. Mientras no haga esto nadie debe administrarle la sagrada comunión, so pena de hacerse cómplice del sacrilegio.

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