- Aprovechamiento hidroeléctrico del río Reventazón, en Costa Rica
Fotos y texto de Antonio Aragón Renuncio
El gran río. Aguas agitadas, serpenteantes y llenas de vida corriendo por su cauce en busca del inmenso océano. Millones y millones de litros fluyendo sin otra utilidad aparente que la de alimentar el alma del atónito visitante.
Acá, en nuestra tierra, toditita rodeada del preciado líquido, no otorgamos demasiado valor a aquello que siempre estuvo en el mismo lugar. Aunque eso no nos suena extraño. Ya estamos acostumbrados.
Sin embargo, nuestros vecinos, ésos a los que tantas veces hemos codiciado, sí supieron aprovechar el regalo de los dioses. El milagro de los panes y los peces en forma de fluido: Ahora, aguas turbias y yermas surcando la pendiente. Más tarde, tesoro en forma de luz que ilumina las casas y permite que la tierra produzca.