Francisco J. Romero Calonje
La liberación del doctor Arnoldo Alemán pondría en riesgo las elecciones presidenciales a realizarse en noviembre del próximo año, debido a que ocasionará la división de la gran familia liberal existente en nuestro país, lo cual conllevaría al nefasto triunfo del Frente Sandinista de manera unánime. Observemos bien que ésta es otra estrategia completamente desesperada de Daniel Ortega para intentar llegar al poder nuevamente, porque él perfectamente sabe que cada año uno de los candidatos a la Presidencia y representantes de los diferentes partidos liberales, son grandes adversarios para el FSLN.
Eduardo Montealegre, José Antonio Alvarado y Arnoldo Alemán son personas muy capaces de reunir suficientes votos para alcanzar la Presidencia, pero si están divididos el Frente arrasará por mayoría absoluta con el lema: “divide y vencerás”. Es por esto que los posibles candidatos liberales deben tomar conciencia de lo que es mejor para Nicaragua y evitar el regreso de la noche oscura repudiada por millones de nicaragüenses que luchan día a día para sobrevivir de la pobreza y política del país.
No hay que darle el triunfo a los comunistas que solamente han llegado al poder por medio de las armas a lo largo de la historia; todavía tenemos cerebros y personas capaces de hacer el bien por Nicaragua y por todos sus habitantes, recordemos que el país que olvida su historia está condenado a repetirla.
Licenciado en Relaciones Internacionales,