Los niños prematuros son atendidos con esmero en la sala de recuperación nutricional del hospital Berta Calderón.

Bebés de niñas madres nacen con bajo peso

Son atendidos en una sala especial del Hospital Berta Calderón Roberto Pérez Solí[email protected] El estado de ánimo de los huéspedes era variado. Mientras unos dormían a su gusto y antojo, otros preferían un poco de alimento. Pero algunos con menos suerte, recibían algo de medicinas sin poder reclamar. A pesar de las diferencias, dos cualidades […]

  • Son atendidos en una sala especial del Hospital Berta Calderón

Roberto Pérez Solí[email protected]

El estado de ánimo de los huéspedes era variado. Mientras unos dormían a su gusto y antojo, otros preferían un poco de alimento. Pero algunos con menos suerte, recibían algo de medicinas sin poder reclamar.

A pesar de las diferencias, dos cualidades los unían: todos son hijos de madres niñas y adolescentes y todos registran un bajo peso al nacer.

Desde febrero de este año, cuando fue inaugurada la Sala de Recuperación Nutricional del Hospital Berta Calderón en Managua, ésta permanece atestada.

Aunque tiene capacidad para atender a 12 pacientes, el personal de salud que allí labora atiende a más niños indica la doctora Tania Corpeño, coordinadora docente del Servicio de Neonatología. Durante el primer semestre, unos 90 niños pasaron con éxito por esta sala.

Todos pesaron menos de 2,500 gramos al nacer. Hubo algunos que registraron un peso igual o menor a los 1,000 gramos aseguró la doctora Corpeño.

Según ella, el incremento de los embarazos en niñas y adolescentes ha propiciado una mayor cantidad de nacimientos prematuros.

“Una adolescente no está pensando en la responsabilidad de ser madre, no se hacen controles prenatales y algunas probablemente ocultan el embarazo, entonces desarrollan algunas infecciones que provocan los partos prematuros. Muchas de estas infecciones son de las vías urinarias, otras causas son las preclancias”, dijo la doctora.

Los niños abandonan la sala cuando alcanzan los 1,800 gramos de peso, es decir cerca de las cuatro libras. Con este peso el riesgo de que su estado de salud empeore, es remoto.

Hace algunos años, recuerda Corpeño, cuando nacía un niño con menos de 2,500 gramos de peso se le daban pocas probabilidades de vida. Pero hoy todo ha cambiado.

“Cuando un niño nacía con 500 o 600 gramos se decía que era un aborto, pero ahora no. Aunque no contamos con todos los instrumentos y medicamentos necesarios, el personal médico y de enfermería está capacitado para salvarle la vida a estos niños. Eso no quiere decir que no continuemos en la búsqueda de mejorar las condiciones de la sala”, explicó la doctora.

CIFRAS VAN EN AUMENTO

Hasta el mes de mayo el Ministerio de Salud (Minsa) reporta que 494 niñas entre los 10 y 14 años dieron a luz a igual número de niños.

Mientras que otros 11,116 bebés tuvieron como progenitoras a adolescentes de 15 a 19 años.

Los embarazos en niñas y adolescentes constituyen desde hace cinco años el 27 por ciento del total de nacimientos anuales. Este año, hasta el mes de mayo, el Minsa registraba 41,484 nacimientos a nivel nacional.

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