Dr. Alfonso Dávila Barboza
Desde estas columnas bien leídas por el valor de lo que significan las colaboraciones, con todo respeto y sinceridad hago público mi reconocimiento al Ministro de Hacienda, doctor Mario Arana, quien como profesional sabe brindar atención a las solicitudes que se le formulan dentro del cargo del que está investido. Si la ley le obliga a atender peticiones, él como caballero responsable atiende sin imperativos legales.
Por gestiones mías y actuando como gestor oficioso de mis colegas jubilados del Poder Judicial he logrado que mis solicitudes ante el ministro Arana resultaran positivas, pues nuestros cheques de jubilación del Poder Judicial salen junto con los que corresponden a los empleados activos en su planilla oficial.
Es así que el día 5 de cada mes, tanto nosotros los jubilados como los empleados activos, recibimos nuestros cheques correspondientes.
Mi reconocimiento al ministro Arana y a los compañeros de la Corte Suprema del departamento de finanzas: Espinoza, Henry, y las distinguidas damas Thelma y Rebeca. Mi gestión oficiosa por gracia de Dios y para mi regocijo la avalan Santiago Rivas Haslam, Aurelio Mercado, y mi maestra, María Haydée Flores.
Asesor Legal Penal