- Pero no confían en que PLC haga lo mismo
Ludwin Loáisiga Ló[email protected]
Los diputados Guillermo Osorno y Delia Arellano, de la bancada de Camino Cristiano Nicaragüense (CCN), ratificaron que respaldarán la aprobación del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (conocido como DR-Cafta), así como la destrucción de los misiles tierra aire de origen soviético, conocidos como Sam-7.
Así, CCN se suma a la posición que anunció al finalizar la semana el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), de impulsar la aprobación del DR-Cafta, la destrucción de los misiles Sam-7 y además una reforma a la Ley General de Armas para que la eliminación de dicho armamento de defensa antiaérea requiera del voto de 47 diputados y no de 56, como se establece actualmente.
“Tal vez no será lo mejor (el DR-Cafta), pero creo que es el mal menor que Nicaragua podría tener. La destrucción de los misiles hemos hablado hace tiempo atrás que sí se pudo haber hecho gradualmente y ya se habrían destruido, porque el peligro es que éstos aparecieran en cualquier acto terrorista y podría causarnos graves consecuencias, como que aparecieran grupos terroristas”, expresó por su parte Osorno.
No obstante, Arellano y Osorno dijeron que no confían en el PLC debido al pacto que mantienen con los sandinistas desde 1999.
JUSTICIA EN DOS SALAS, EN DOS BANDOS
“Hemos visto lo que existe en el Poder Judicial, todo el pueblo de Nicaragua está viendo que (la justicia) está totalmente en dos bandos, en dos bancadas, vemos que en una sala está un partido y en otra sala está otro partido”, señaló Arellano.
“Hoy te dicen una cosa y mañana actúan de otra manera, no sé si lo que está pasando con el doctor (Arnoldo) Alemán es bien planificado entre ellos mismos para poder confundir a la población”, planteó Osorno.
Arellano agregó que es una vergüenza que en el ámbito internacional se vea que en Nicaragua existe un Poder Judicial “utilizado como dos bancadas, por dos partidos”.
Asimismo, la diputada sostuvo que el PLC nunca debió pactar con el Frente Sandinista porque a partir de ese momento fue como los sandinistas empezaron a presionar a los liberales, a través de la encarcelación y liberación temporal del ex presidente Arnoldo Alemán, condenado a 20 años de prisión por delitos de fraude en contra del Estado.