Roberto Stani
Acabé de leer el artículo sobre Alemán libre. En verdad que en todo el mundo con la plata y la corrupción se puede comprar la libertad. Es una lástima que en este tiempo que fue hecho preso no lo pusieron a repartir basura a Acahualinca, pero sin zapatos ni chancletas.
Cordiales saludos de Italia, donde también nosotros tenemos un presidente hecho con el mismo molde de Alemán.