- “Él sentía tanto amor por San Juan del Sur”, dijo su madre
Noelia Sánchez RicarteCORRESPONSAL/[email protected]
Gustaba del mar y de alguna manera permanecerá ahí por la eternidad, así como en el recuerdo de quienes le conocieron. Las cenizas de Jesse R. Southwell, el extranjero que el lunes pasado perdió la vida en un lamentable accidente de tránsito, fueron depositadas en playa Madera, localidad de San Juan del Sur.
Durante la ceremonia fueron evidentes los rostros contritos de sus familiares y amigos que describieron a este joven como amistoso y popular.
Éste fue quizás el homenaje de despedida que a Jesse le hubiese gustado tener. Si bien fue un cortejo en donde predominó la tristeza, también fue una ceremonia de celebración por el recuerdo imperecedero que este joven dejaba entre los suyos.
Qué mejor forma de despedirlo con su música favorita: el regaee de Bob Marley y regando sus cenizas en playa, uno de los lugares donde Jesse solía llegar a surfear.
El final de la ceremonia fue bastante emotivo. Ya en el mar, familiares y amigos dieron prácticamente la última despedida a Jesse al dar, cada uno, un beso a la pequeña vasija donde se guardaban las cenizas del joven. Finalmente la ceremonia concluyó cuando las cenizas fueron depositadas en el mar.
Jesse R. Southwell murió el pasado lunes 11 cuando conducía su camioneta Land Cruiser roja. El accidente se produjo cerca del kilómetro 108 de la Carretera Panamericana y aunque se hicieron grandes esfuerzos por salvarlo de entre la chatarra, al llegar al hospital ya había fallecido.
Belinda Southwell, mamá de Jesse, dijo brevemente que no podía “expresar el amor que ha visto aquí, el amor que han dado a la familia y a Jesse es increíble”.
“Estoy de acuerdo de que él murió aquí, en un lugar donde había tanto amor para él, puedo ver por qué él sentía tanto amor por San Juan del Sur”, destacó.
Entre los sanjuaneños siempre recordarán como un entusiasta de la música regaee que él disfrutaba sonar en su discoteca Casa Rasta, que recientemente había inaugurado.