Carlos BatistaAFP
LA HABANA.- Los enfrentamientos entre partidarios y opositores a Fidel Castro el miércoles en La Habana tienen como telón de fondo la exasperación de los cubanos por la crisis energética y la escasez, agravadas por el huracán “Dennis”, según diversas fuentes.
Las protestas son “parte del descontento popular, estamos recibiendo reportes de distintas partes del país sobre lanzamiento de objetos en la vía pública. Son expresiones de descontento, no organizadas” por la disidencia, consideró el activista de una ilegal comisión de derechos humanos, Elizardo Sánchez.
El miércoles, un puñado de opositores se concentró separadamente en las plazas Maceo y La Punta de La Habana, para una realizar actos de protesta contra el gobierno, lo que provocó choques con simpatizantes de Castro, organizados en “brigadas móviles”.
Según fuentes de la oposición el saldo fue de al menos 10 opositores presos y algunos lesionados, mientras persisten rumores de incidentes similares en otros puntos de la capital.
Aunque la noticia fue totalmente ignorada por los medios (todos bajo control estatal), la respuesta oficial vino a través de un mitin de 5,000 empleados y estudiantes, con la presencia de altos dirigentes del gobernante Partido Comunista (PCC, único), en el cual los asistentes coreaban «esta calle es de Fidel”.
“Esto es una señal indiscutible del gran nerviosismo que hay en el gobierno, ante la acumulación de problemas en el país”, comentó a la AFP un diplomático extranjero.
La disidencia opera de manera ilegal pero tolerada.