Gustavo Ortega C.
** Vamos a iniciar con un buen comentario que nos hizo llegar a este Diario un lector: “Hombré si en dos meses las operaciones del Banco Central continúan normales. Para qué contratar un sustituto de (Mario) Flores?…
** Y continúa: “Son unos genios estos funcionarios públicos que ganan una montaña de plata. Esto es como decir que si está no estorba y si no está no hace falta”.
** Don Mario Flores, se retiró, entre otras cosas, por la reducción salarial que tenía en ciernes, debido a la reciente ley de regulación salarial a los funcionarios del Estado de mayor jerarquía.
** Pero no se ha ido solo, son varios que lo han acompañado en el éxodo, y vienen más, según se han dado cuenta los asteriscos.
** La verdad es que en este país, hasta que no se acaben los intereses políticos, o sea nunca, no habrá una casta de funcionarios públicos de carrera y con calidad.
** Sólo basta hacer recuento de algunos apellidos en el Estado y caemos a la cuenta de que todos los contribuyentes, que somos muchos, estamos pagando los salarios de unos cuantos.
** Por otro lado el DR-Cafta va caminando rápido en el Legislativo de EE.UU. pero por estos lados no hay certeza de su ratificación. Pero aquí algo urge: ¡Explíquenle a la gente lo que gana o pierde con este tratado comercial!
** Señores funcionarios ligados a este tratado, salgan un rato de sus oficinas y pregunten, sólo por probar, a cualquier cristiano común y corriente, si sabe lo que se negoció.
** Las respuestas serán tan fáciles, para eso no es necesario gastar miles en consultorías o encuestas, sólo basta hacer buen sondeo de percepción. Están a tiempo señoras y señores.