En Nicaragua existen seis bancos comerciales, incluyendo el Banco del Istmo, de Panamá.

Grupos financieros están en la mira

Mario José [email protected] Con más de 100 bancos comerciales operando en Centroamérica, Panamá, República Dominicana, y con depósitos totales que superan los 56,000 millones de dólares, las autoridades encargadas de la supervisión bancaria no quieren correr riesgo alguno: se debe prevenir un eventual descalabro financiero con repercusiones regionales. La integración económica del istmo y el […]

Mario José [email protected]

Con más de 100 bancos comerciales operando en Centroamérica, Panamá, República Dominicana, y con depósitos totales que superan los 56,000 millones de dólares, las autoridades encargadas de la supervisión bancaria no quieren correr riesgo alguno: se debe prevenir un eventual descalabro financiero con repercusiones regionales.

La integración económica del istmo y el crecimiento sostenido del sistema financiero regional, a juzgar en parte por el salto experimentado en los depósitos totales que han pasado de 51,406 millones a 56,000 millones de dólares entre diciembre del 2002 y diciembre del 2004, según un balance del Consejo Monetario Centroamericano (CMCA), han incentivado la conformación de grupos y conglomerados bancarios que han extendido sus redes al resto de la región.

Por ello, las autoridades se han propuesto desarrollar un plan para poner en práctica una supervisión consolidada de estos grupos y conglomerados financieros, que conllevará en un plazo aún no definido a la posible creación de una Superintendencia de bancos regionales.

El tema formó parte de los debates durante la IV Conferencia de Centroamérica, República Dominicana y Panamá, del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el CMCA, que reunió la semana pasada en Managua a los ministros de Finanzas y Hacienda, presidentes de los bancos centrales y representantes de las superintendencias de bancos, entre otros.

POCO A POCO

“Vamos a impulsar en la región una supervisión consolidada de estos grupos y conglomerados financieros, para evitar un descalabro financiero que no afectaría sólo a un país, sino al resto del área”, destaca el Ministro de Finanzas de Honduras, William Chong, en declaraciones a LA PRENSA.

El presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Mario Alonso, refuerza.

“Si tenés una institución que trabaja en más de un país, o en todos los de la región, si supervisas a ese banco sólo en tu país de forma independiente, no lo está viendo en su contexto global. Por ello vamos a mejorar la supervisión de todo el sistema regional”.

La presidenta de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros de Honduras, Ana Cristina Mejía, explica que esta supervisión consolidada pasa primero por generar en cada una de las entidades supervisoras “la capacidad de intercambiar información sobre la solvencia de las distintas instituciones que conforman un conglomerado, para ejercer una supervisión de esta institución en el país de origen y también en el resto de países donde tengan presencia”.

Para ello se examinarán los estados financieros del grupo y conglomerados, las transacciones dentro de ellos mismos y el capital de trabajo con el que cuentan, y por supuesto la solvencia de sus operaciones.

“El principal beneficio es que nos ayudará a prevenir una crisis financiera con impactos sobre el resto del sistema financiero de los países, a raíz de una posible insolvencia de un conglomerado”, añade Mejía al ser consultada por LA PRENSA.

EN AGENDA FMI

Las crisis bancarias han sido una constantes especialmente en cinco países del istmo desde mediados de los años ochenta, pero con efectos principalmente en el país de origen.

El asunto de mejorar la supervisión consolidada bancaria despierta el interés del FMI, que apoyará a Centroamérica, Panamá y República Dominicana, en esta misión, asegura Alonso.

El FMI reporta que tales crisis, referidas al agotamiento de gran parte o de la totalidad del capital bancario, generalmente por retiros masivos de depósitos, han hecho presencia en Costa Rica (1987), El Salvador (1989), Nicaragua (1990,2000), Panamá (1988), y más recientemente en República Dominicana (2003).

“Los sistemas financieros de América Central están cada vez más integrados. Pero aunque este proceso promete grandes beneficios, también plantea riesgos importantes. En particular podría socavar la supervisión interna y crear riesgos de contagios suplementarios si no se gestiona acertadamente”, advierte un documento distribuido en la conferencia regional anual de FMI y el CMCA.

A junio del 2004 según el informe, los activos del sistema financiero regional sumaban 68,500 millones de dólares, de los cuales el 21.6 por ciento, es decir 14,800 millones de dólares, correspondía a los conglomerados financieros regionales.

Los préstamos de todo el sistema bancario regional ascendían 35,700 millones de dólares. De ese gran total, el 22.4 por ciento correspondía a los conglomerados financieros, es decir alrededor de 8,000 millones de dólares.

Entre tanto, los depósitos totales del sistema sumaban 48,000 millones de dólares, estando el 19.3 por ciento en manos de los conglomerados financieros regionales, es decir 9,200 millones de dólares, indican las cifras.

El documento destaca que en el sistema financiero regional se está observando “una tendencia a la consolidación”, pues refiere que entre 1998 y el 2003 se cerraron 24 bancos y se produjeron 31 fusiones.

Este fenómeno “superó holgadamente la cantidad de bancos nuevos” que iniciaron operaciones en el mismo período, y cuyo número llegó a ocho.

Una de las principales causas de que están contribuyendo a la integración por intermedio de los conglomerados financieros, es que “el comercio dentro de la región ha aumentado gradualmente y representa una proporción importante del comercio internacional total para El Salvador y Nicaragua, de donde se han originado la mayoría de los conglomerados financieros de la región”, sostiene el citado documento.

Tampoco, añade, se debe menospreciar que “debido a un largo período de perturbaciones sociales e incertidumbre política”, sobre todo en El Salvador y Nicaragua, quizás hayan, entre otras razones, “desalentado a bancos extranjeros a establecer una fuerte presencia en los mercados regionales, dejando el espacio libre para la creación de grandes grupos financieros regionales”.

MÁS CREDIBILIDAD

Ricardo Barrios, gerente de país del grupo BAC, declaró que la entidad está de acuerdo con la supervisión bancaria consolidada. “Es algo que va a fortalecer aún más el negocio en la región y sobre todo a fortalecer la credibilidad de estos grupos”.

Barrios abogó porque en un futuro la región pueda llegar a homologar la legislación en temas bancarios, para fortalecer aun más la supervisión.

“De hecho, como grupo tenemos nuestras operaciones consolidadas, que son supervisadas en cada país y consolidadas desde Panamá”, expresó.

EL CMCA afina un estudio, con datos actualizados, sobre la situación del sistema financiero de Centroamérica, Panamá y República Dominicana.

UN NICA ENTRE LOS GRANDES

Según un informe sobre las prioridades para reforzar la supervisión consolidada del sistema financiero regional al que tuvo acceso LA PRENSA y divulgado durante la IV Conferencia de Centroamérica, Panamá y República Dominicana, en la región operan cuatro conglomerados financieros.

Los conglomerados financieros son un conjunto de empresas agrupadas bajo un control unificado, dedicadas principalmente a la prestación de servicios financieros en por lo menos dos de estos sectores: el bancario, los seguros y valores, y que realizan importantes operaciones transfronterizas.

Estos conglomerados son el Cuscatlán y Agrícola, de origen salvadoreño, el Banco de América Central (BAC), nicaragüense; y el panameño Primer Banco del Istmo, según el informe.

Los conglomerados, agrega, al parecer “son muy rentables”, lo que obedecería a que “atienden a clientes de primera categoría”.

”Todas las instituciones han y están haciendo esfuerzos importantes para mejorar cada día su solidez y contribuir al desarrollo económico de la región”, confirma Ana Cristina Mejía, presidenta de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros de Honduras.

DA ESTABILIDAD

El presidente del Banco Central de República Dominicana y del Consejo Monetario Centroamericano (CMCA), Héctor Valdez, aseguró que la integración de la supervisión bancaria es fundamental para garantizar a su vez la estabilidad y el crecimiento económico de la región, pues el sector financia diversos sectores de la economía regional, reiteró.

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