Miguel FloresCORRESPONSAL/ [email protected]
En tan sólo 24 horas la Policía de Masaya encontró los cuerpos sin vida de dos tomadores consuetudinarios, Francisco Javier Escobar y Miguel Ángel Bermúdez Ñamendy, de 23 y 50 años, respectivamente.
A don Francisco Javier Escobar lo encontraron flotando en las negras aguas de la Laguna de Masaya, en el lugar conocido como el Bajadero de Monimbó, y el médico forense determinó que la causa de la muerte fue por sumersión.
Escobar habitaba de la Iglesia Magdalena, dos cuadras abajo y media al sur, en el barrio Monimbó.
SUFRÍA DE ALUCINACIONES
“Dicen los familiares que sufría de alucinaciones y perdía el conocimiento. Tenía la costumbre de bajar con frecuencia a la laguna a nadar y pescar”, informó la vocera policial, subcomisionada Paola Vásquez quien descartó mano criminal en el hecho por no encontrarse ninguna herida o golpe en el cuerpo.
MUERE INTOXICADO
En tanto, a Miguel Ángel Bermúdez Ñamendy, habitante de la Montañita número 1, del colegio Paula López 50 varas al norte, lo encontraron muerto en un potrero a causa de asfixia alcohólica.
“No presentaba ningún corte en su cuerpo ni golpes por lo que también se descarta mano criminal y muere por intoxicación alcohólica. El cuerpo fue encontrado a 50 metros de la cantina La Corona, propiedad de la señora Paula Sevilla, camino a Tisma”, detalló la vocera.
La esposa del ahora occiso, Rosa Marina Chávez, dijo que Miguel tenía nueve días de andar tomando licor y en varias ocasiones le indicó que sentía dolores en el corazón, pero nunca fue al médico a chequearse.