José A. Rodríguez Castillo
Los últimos días han marcado un próximo porvenir que presagia una vez más vivir tiempos de sufrimientos para nuestro pueblo. El actuar de los partidos pactistas, haciendo y deshaciendo a su antojo lo que se les ocurre, queriendo desalojar por la fuerza a los directores de instituciones que están bajo la tutela del Poder Ejecutivo, están creando un caos que puede terminar en una dolorosa tragedia.
La renuncia del Ministro de Defensa me provoca pensar que pretende evitar la pena de que en su oportunidad el Ejército no atenderá a su llamado. Es agradable ser soldado cuando se está en paz, pero no cuando la paz se complica principalmente en un país que la labor cultural aplicada por el FSLN y algunos diputados del PLC que se especializan en la agitación, obstaculizadores de la circulación, alteración al orden público, etc.
Existe gran parte de adultos cuya adolescencia se desarrolló en guerra, se habituaron a ella, no pueden hacer otra cosa ya que ésta los absorbió y son aprovechados para resucitar los grupos de agitación. No deseo pensar que el doctor (José Adán) Guerra abandonó el barco, la imagen se ha degradado no por renunciar sino por el momento en que lo hace.
Al presidente Bolaños, que trata de salir al paso a los planes de los partidos pactistas, lo están obligando a no gobernar sino a permanecer a la defensiva y también esto lo ha hecho cometer errores y obviar desmanes de algunos funcionarios.
Estamos agotados de señalar todo el daño que el PLC-FSLN están haciendo a diario. Pero que lo que hagan mañana no será novedad. Los errores que el Presidente comete, legitiman los desafueros del Parlamento:
—Publicar la reforma sobre la reducción de la exoneración de impuestos a los medios de comunicación. Esto de hecho le da en alguna manera legalidad a todas las reformas constitucionales que denunciaba, recibiendo el respaldo de la Corte Centroamericana de Justicia, la misión de observadores de la OEA y el apoyo de los presidentes centroamericanos.
—Cediendo la demanda de un porcentaje a la empresa privada Unión Fenosa, sin negociar tal aumento. No queremos apagones pero se trata de una empresa privada, por lo cual debe asumir los riesgos que eso conlleva.
—No se puede permitir que a un revendedor de energía se le subsidie. Se sabe que en República Dominicana dejaron de funcionar porque no cumplieron con los acuerdos. ¿Quién pagará este 11.83 por ciento? Todo el mundo está pagando las consecuencias de la guerra de Irak y los transportistas y Fenosa no pueden ser la excepción.
No corregir el comportamiento de funcionarios como el señor Francisco Fiallos, que está practicando el tráfico de influencia por su condición de Embajador en Costa Rica, y ya vemos en la TV su lanzamiento como precandidato del Apre.
El señor Presidente no debe esperar para destituir a este embajador, esto es corrupción y sus explicaciones en Cartas al Director son inadmisibles.
—Pedir la renuncia del señor José Antonio Alvarado, que también es precandidato del partido Apre, pero sigue como ministro del FISE. Él aprovecha cada inauguración de proyectos para darse una amplia cobertura publicitaria. Es incorrecto que los puestos públicos sean una vía de promoción.
Tanto Fiallos como Alvarado son personas capaces, están en su derecho, pero es más saludable que lo hagan no siendo miembros del Gobierno.
Estos dos señores trabajan para un gobierno que su propuesta era la lucha contra la corrupción, pero les interesa más su promoción. Al presidente Bolaños sus asesores le están fallando.
No sólo hay que ser honrado sino que también hay que aparentarlo.
El autor es productor agropecuario de Estelí.