Anne Pérez [email protected]
Esperanza Cruz tiene 78 años. Ella fue una de las principales impulsadoras de la reconciliación entre las madres de los llamados “contras” y madres de sandinistas enfrentadas durante el tiempo de la guerra en la década de los ochenta.
Por esa labor desempeñada, doña Esperanza es una de las seis nicaragüenses nomidadas para recibir el Premio Nobel de la Paz 2005.
La iniciativa para que un mil mujeres fueran nominadas en todo el mundo, surgió desde el 2003 en Suiza, con el patrocinio de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO-Suiza), Fondo de las Naciones Unidas para el Desarrollo de la Mujer (Unifem) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
María López Vigil, una de las integrantes del jurado que seleccionó a las nominadas nicaragüenses, dijo que la iniciativa “es novedosa, y tenemos esperanza de que se reconozca el papel de las mujeres ”.
Sólo doce mujeres, durante los 105 años en que se ha entregado el Premio Nobel de la Paz, lo han recibido.
DE TODA NICARAGUA
En Nicaragua, veinte mujeres fueron propuestas para pertenecer al grupo de las nominadas. Sin embargo, la cuota dependía del número de habitantes que hay en el país, por eso sólo se permitieron seis, quienes representan las diferentes zonas del país, explicó Vigil.
Vilma Núñez de Escorcia tiene una trayectoria en la defensa de los derechos humanos, uno de los principales elementos para construir la paz, por eso es una de las nominadas, al igual que Auxiliadora Talavera, de Granada, quien ha estado al servicio de su comunidad, trabajando por los demás.
Hazel Law ha trabajado por dignificar a todas las etnias y Violeta Delgado ha luchado por la igualdad de las mujeres y hombres, por eso también fueron nominadas, al igual que Eulalia González, conocida por su dedicación a superar conflictos entre las familias y comunidades matagalpinas.