- En caso criminal, periodistas podrían terminar en la cárcel
AFP, EFE
WASHINGTON.- La Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos rechazó el lunes considerar el caso de dos periodistas del “The New York Times” y de la revista “Time” que se negaron a revelar sus fuentes en una investigación que afecta a la Casa Blanca.
La Corte Suprema era el último recurso de los dos periodistas, Judith Miller (The New York Times) et Matthew Cooper (Time Magazine), luego que un tribunal federal de Apelaciones confirmara en abril pasado que podrían ser condenados hasta a 18 meses de prisión si continuaban negándose a identificar sus fuentes.
La investigación judicial busca determinar si un alto funcionario de la Casa Blanca filtró a la prensa la pertenencia a la CIA de Valerie Plame, esposa de un ex embajador, Joseph Wilson. Revelar la identidad de un funcionario de la Central de Inteligencia es un delito en EE.UU.
Según Wilson, esta filtración tuvo por objetivo castigarlo por haber puesto en duda públicamente en julio de 2003, en el cotidiano “The New York Times”, los argumentos del presidente George W. Bush, afirmando que el luego derrocado Saddam Hussein había tratado de obtener uranio en Níger.
El tribunal de Apelaciones había estimado que no existía “privilegio proveniente de la Primera Enmienda (constitucional que garantiza la libertad de prensa) que proteja los elementos implicados” en la investigación.
Para ello se había basado en una decisión de la Suprema de 1972, según la cual la protección a la prensa garantizada por la Constitución, no se aplica a los periodistas cuyo testimonio podría ser esencial en casos criminales.
La Corte Suprema no apoyó la solicitud de los periodistas de instaurar un derecho para que los periodistas no sean forzados a revelar sus fuentes.
“No reclamamos un privilegio extraordinario”, había argumentado Matthew Cooper, “solamente el equivalente a la cláusula de confidencialidad acordada a los psiquiatras y a los clérigos, porque sin eso no se puede trabajar”.
Miller no había llegado a escribir sobre el tema, pero había realizado entrevistas con ese objetivo, mientras que Cooper había publicado un artículo en “Time”. Miller se declaró “totalmente decepcionada” por la decisión de la Corte Suprema. “Los periodistas simplemente no pueden hacer su trabajo sin comprometerse con sus fuentes a no identificarlas. Esa protección es crucial para la libertad de prensa en una democracia”, declaró en un comunicado.
FALLO SOBRE SEPARACIÓN IGLESIA-ESTADO
La Corte Suprema determinó ayer también que dos paneles con los Diez Mandamientos desplegados en un tribunal de Kentucky violan la separación entre Iglesia y Estado, al impulsar un mensaje religioso.
Con la decisión, aprobada por cinco votos a favor y cinco en contra, el tribunal trata de mediar en el acalorado debate sobre el papel de la religión en la vida pública.
La Corte se negó a prohibir la exhibición de todas las imágenes religiosas en los tribunales y edificios gubernamentales. Los jueces indicaron que algunas imágenes, como el propio friso que tienen en su sala, son permisibles siempre y cuando se presenten de forma neutral y busquen honrar la historia legal del país.