- Nada claro en Copa Confederaciones
Eric NúñezAP
NUREMBERG, ALEMANIA.- Sólo el anfitrión Alemania puede estropear una final latinoamericana en la Copa Confederaciones.
Las semifinales del torneo de los campeones continentales se pondrán en marcha el sábado con Alemania frente a Brasil en Nuremberg, mientras que Argentina y México se las verán un día después en Hannover por la otra.
Nadie asoma con grandes ventajas, pero una realidad se insinúa: cualquiera que salga campeón de las Confederaciones quedará impregnado de una buena dosis de confianza para el próximo mundial.
Sin margen a la duda, los protagonistas de las semifinales se mostraron como los mejores de un torneo que hasta ahora arroja un saldo de muchos goles, futbol entretenido y cero tarjetas rojas.
La única nota negativa es el caso de los defensores mexicanos Salvador Carmona y Aarón Galindo, expulsados del equipo por cuestiones disciplinarias.
En medio de versiones confusas sobre un caso de dopaje, México —que no conoce la derrota en sus últimos 20 partidos— se prepara para una pulseada ante Argentina que asegurará al menos la presencia de un seleccionado latinoamericano en la final del miércoles próximo en Francfort.
Será el primer partido oficial entre ambos desde que México venció 1-0 a Argentina en la primera ronda de la Copa América del año pasado en Perú.
México es un gran equipo, dijo el técnico de Argentina, José Pekerman. Y todo lo que viene haciendo no es sorpresa porque juega muy bien.
El técnico de México, Ricardo Lavolpe, nacido en Argentina, admitió que su preferencia en semifinales era enfrentar a su país natal, que tocarle los 60,000 que irán a alentar a Alemania.