- Lluvias causan crecida de quebrada y daños en carreteras de Nueva Segovia
Alina Lorío L.CORRESPONSAL / NUEVA [email protected]
Una crecida brusca y repentina de la quebrada Las Jaguas, ubicada a unos seis kilómetros de Ocotal, dejó incomunicados los municipios de Macuelizo y Santa María, después que las aguas pasaron sobre la alcantarilla y la carretera adoquinada, dejando un buen tramo parcialmente destruido.
Las lluvias torrenciales que iniciaron a las 3:00 de la tarde y se prolongaron hasta la medianoche del jueves, ocasionaron varios derrumbes en las carreteras Ocotal-Macuelizo y Ocotal-Dipilto, además de grietas y muchos árboles caídos en los caminos troncales hacia comunidades del interior del departamento.
En la comunidad Las Cañas Dos, la vivienda de la familia Cáceres fue inundada por las aguas obligando a sus habitantes a evacuar sus bienes para alojarlos en una caseta de parada de buses para salvarlos. La Alcaldía ayudó a la familia a desviar el agua y la ubicó en un lugar más seguro y ha garantizado su alimentación.
Una brigada de Servicios Municipales de Macuelizo recorrió ayer toda la carretera que une a Ocotal con Santa María limpiando y desaterrando los árboles que quedaron caídos sobre la vía, no obstante, la quebrada de Las Jaguas y el Río de Las Playas crecidas están impidiendo el tránsito normal de vehículos. Pablo Lagos Sandoval, vicealcalde de Macuelizo, informó que varios tapiales han caído y se han deteriorado los techos de algunas viviendas, por lo que pidió ayuda de emergencia al Gobierno Central.
CAMIONES ATASCADOS
Los propietarios de tres camiones areneros que fueron embestidos por las aguas de la quebrada de Las Jaguas no salían del asombro. “No nos dio tiempo de nada, todos salimos corriendo al escuchar que el agua la teníamos a centímetros, los camiones ahí quedaron y en menos de cinco minutos miramos cómo la corriente los lanzaba a uno sobre otro”, relató Bernardino Mairena. Nemesio Escalante, propietario de uno de los camiones areneros procedentes del municipio de La Trinidad, recordó que ya había cargado su camión de arena, pero estaban tratando de reparar una pieza cuando la crecida se les vino repentinamente sin darle oportunidad de nada, más que salir ellos mismos y desde afuera ver cómo los camiones daban vueltas y la corriente se llevaba todas sus pertenencias.
Por su parte Francisco Javier Sánchez Talavera, representante de la Asociación de Areneros de Estelí, lamentó que los llamados de emergencia que hicieron no hayan sido atendidos por ninguna de las instancias a las que pidieron auxilio.
Recordó que dos de los camiones, uno distante de otro, cargaban de arena dentro del río y otro un poco afuera, “pero la correntada fue tan fuerte que los vino a arremansar a los tres cerca de la alcantarilla”.
DERRUMBES EN DIPILTO
En Dipilto, al norte de Ocotal, las lluvias de la noche de este jueves ocasionaron derrumbes en zonas vulnerables como el área donde recientemente se construyó el instituto de secundaria y que quedó frágil con las lluvias del “Adrián” y el cerro El Volcán, que continúa un proceso de deslizamiento ahora un poco más acelerado.
Además de los derrumbes leves en la Carretera Panamericana, en Dipilto los caminos troncales quedaron ayer agrietados y en muchos de los casos hasta partidos, impidiendo el tránsito vehicular.
Para el secretario del Concejo Municipal, Fermín Mejía, el monitoreo de la Defensa Civil en el municipio está deficiente y han carecido de la información meteorológica de los fenómenos que están afectando el territorio. “Todo esto, estas lluvias, nos ha tomado de sorpresa”, insistió.