Jared Borgetti en una maniobra distinta a ésta, un cabezazo, terminó convertido en héroe.

México oscurece a Brasil

Gol de Borgetti Edgard Tijerino [email protected] No hay discusión, así como Churchill fue dueño de la mejor cabeza de Europa, la mejor cabeza de México, es por ahora la de Jared Borgetti. Su gol en el minuto 59 rematando un centro desde la esquina izquierda, realizado por Pavel Pardo, dejó herido a Brasil ayer en […]

  • Gol de Borgetti

Edgard Tijerino [email protected]

No hay discusión, así como Churchill fue dueño de la mejor cabeza de Europa, la mejor cabeza de México, es por ahora la de Jared Borgetti. Su gol en el minuto 59 rematando un centro desde la esquina izquierda, realizado por Pavel Pardo, dejó herido a Brasil ayer en Alemania.

Ganó México 1-0 en la Copa Confederaciones, con ese levante de Borgetti, resorteando como si intentara asomarse hasta la azotea de la Torre Eiffel, girando su cuello con brusquedad y precisión, y golpeando la pelota con ese botín oculto en su frente, con la suficiente fuerza para perforar a Dida, paralizándolo.

Fue una revancha para Borgetti quien falló un penalti al minuto 29 del primer tiempo, rodeado de algunos detalles poco comunes. Lo cobró bien y marcó, pero el juez Rosetti obligó a repetirlo por incursión de jugadores al área. En la repetición intervino el larguero a favor de Brasil, pero se anuló el intento por nueva invasión. Finalmente, Dida rechazó el disparo y el 0-0 permaneció, hasta que llegó el cabezazo antisamba.

¿Que se vio? Un Brasil ensombrecido por el juego sencillo y práctico de los aztecas, con Ronaldinho convertido en un tímido, Adriano impetuoso pero descontrolado, Robinho perdido en la maleza y Kaká inadvertido.

Rafa Márquez, afectado por una lesión, no hizo falta. Eso dice mucho sobre la solidez de la gestión de contención, de un equipo que no ha brillado en el marco de la Concacaf aunque permanece invicto, y que tuvo el mérito de cubrir convenientemente los diferentes sectores del campo, contar con un arquero tan efectivo Oswaldo Sánchez, y fabricar contraofensivas cargadas de peligro, entre ellas la que provocó una intervención milagrosa de Lucio, salvando la cabaña de Brasil a última hora, previa al corner cobrado por Pardo y concretado por Borgetti.

Como siempre, Brasil tuvo más tiempo la pelota y presionó más en el área mexicana, pero careció de ideas claras, y terminó siendo víctima de esa confusión. Fue oscurecido.

¿Y AHORA QUÉ?

Ahora, Brasil, colocado detrás de México, tiene que dormir con sus barbas en remojo en espera del juego con Japón, vencedor de Grecia 1-0 con gol de Masashi Oguro al minuto 76.

La falta de química de los brasileños es consecuencia del planteo mexicano trazado por el discutido pero exitoso Ricardo LaVolpe. El equipo que sufrió frente a Trinidad fue capaz de vencer a Brasil.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí