Roberto Pérez Solí[email protected]
Josefa Urrutia Pérez, la niña de 4 años que llegó de Matagalpa con su abdomen abultado y a quien los médicos del Hospital La Mascota le descubrieron una hipertensión portal prehepática (aumento anormal de la presión sanguínea de la vena porta que conecta al hígado) se recupera satisfactoriamente en esa unidad asistencial.
El doctor Milton Mejía, pediatra-gastroenterólogo, indicó que la pequeña ha eliminado bastante líquido abdominal por lo que ahora pesa 10.5 kilos. Cuando llegó al hospital, por lo abultado de su abdomen, pesaba 16 kilos.
El tratamiento médico de la niña ha permanecido invariable desde que fue internada. Consiste en dosis graduadas de propanolol para disminuir la presión a nivel de la vena porta, y del diurético conocido como espirinolactona que le ayuda a eliminar el exceso de líquido que la pequeña tiene en el abdomen.
También le suministran diversas multivitaminas y ya puede comer cualquier tipo de alimentos. Unas 2,500 kilocalorías ingiere todos los días.
20 CENTÍMETROS MENOS
El doctor Mejía dijo que debido a la aceptación de los medicamentos, el abdomen de Josefa pasó de 80 a 60 centímetros de diámetro.
“El tratamiento ha podido permitir que la niña coma, tiene menos dificultades respiratorias, las infecciones y las fiebres han disminuido, hay una mejoría notable en el aspecto infectológico”, indicó el doctor.
“La próxima semana le realizaremos una biopsia hepática para ver cómo está su hígado, por ser una paciente con una enfermedad crónica su estado todavía es delicado, va mejorando aunque sea a paso lento”, añadió.
Aunque Josefa Urrutia llegó de Matagalpa, es originaria de Cubalí, una comarca en Waslala, Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
Por sus dificultades económicas su madre Eusebia Pérez todavía solicita ayuda económica para paliar sus necesidades.