Wilder Pérez [email protected]
La “marcha contra el pacto” provocó congestionamientos en las principales avenidas de la ciudad, ya que las articulaciones principales estaban ocupadas por los manifestantes y las vías alternas fueron bloqueadas por quienes no apoyaron la protesta.
Las primeras horas de la mañana transitaron en calma. El escaso tráfico del transporte colectivo urbano y las pocas personas que se dirigieron a sus centros de trabajo, marcaron un día parecido al de un fin de semana.
Sin embargo, todo cambió después de las 8:00 a.m., cuando atravesar Managua de oeste a este o viceversa, fue imposible desde Metrocentro hasta el antiguo teatro González, debido a que miles de personas y vehículos se dirigían a la zona de la marcha.
Si bien la protesta iniciaba en los semáforos de Enel Central y culminaba frente a la Asamblea Nacional, los problemas de tráfico se extendieron de forma transversal porque los conductores pensaban en bordear la marcha para avanzar hacia sus destinos.
Eso empeoró la situación. Hacia las 9:00 a.m., el embotellamiento en las calles cercanas a semáforos y rotondas se extendió como pocas veces.
Incluso atajos como el cercano a Dirección General de Ingresos o el Ministerio de Gobernación resultaron inútiles.
OTROS TRÁMITES RECHAZADOS
El Comisionado Mayor Julio González, segundo Jefe de la Policía de Managua, explicó que todo se debió a que “se cerró una vía principal, como son los semáforos de Enel, donde circulan 150 vehículos por minuto. Cuando eso ocurre, se recargan otras calles, por eso hubo problemas en la rotonda El Güegüense, El Zumen, rotonda El Periodista, UNAN-Managua, Villa Fontana. No se paró el tráfico pero hubo estrecha circulación”.
González advirtió que en Managua no hubo embotellamiento sino una saturación de calles. La diferencia, según el Comisionado Mayor, es que el primero se da cuando un obstáculo impide el avance de los carros, pero que en este caso el tráfico se complicó por falta de planificación y curiosidad de los conductores.
“Si tuviéramos cultura de planificar nuestra ruta cuando sabemos que va a haber problemas en la vía, y si no fuéramos tan curiosos, no perderíamos mucho tiempo aproximándonos a las vías interrumpidas”, comentó.
Al final, los que salieron beneficiados fueron algunos taxistas que cobraron la carrera de forma desproporcionada, ya que elevaban desde un 50 a un 100 por ciento el recorrido, según confirmaron algunos usuarios, aunque los taxistas consultados negaron cobrar en exceso.