- Presidente Bolaños propone iniciar un diálogo “de cero”, obviando las reformas de los pactistas
- Liberales se aferran a una plática tripartita excluyendo a otras fuerzas
María José Uriarte [email protected]
El embajador de Panamá ante la Organización de Estados Americanos (OEA), y miembro de la misión que se encuentra en Nicaragua, Arístides Royo, se mostró optimista de que puedan alcanzar el objetivo de contribuir a un diálogo entre las partes en conflicto en Nicaragua.
“Mientras hablo con usted, tengo los dedos cruzados, a ver si es posible”, expresó el diplomático.
Después de sostener una reunión con representantes del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Royo declaró que la misión trataba de “hacer las cosas lo mejor posible, sin que se vea como una injerencia ni una intervención”.
Agregó que percibía receptividad de parte de los actores políticos con los que se reunieron hasta ese momento, y que no encontraron resistencia de parte de ellos, porque en todo caso, la misión de la OEA no venía en un plan de imposición de nada, sino de diálogo.
El Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, dijo la mañana de ayer, que espera cumplir sus expectativas con las visitas a los distintos actores del país. Esas expectativas, dijo, se reducen a “contribuir al diálogo entre las fuerzas políticas de este país”.
Las declaraciones de Insulza se produjeron después de que lo recibió la Corte en pleno, y a su salida se mostró satisfecho con el encuentro, puesto que los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) le proporcionaron toda la información que les fue solicitada, aunque obvió ahondar al respecto.
El primer encuentro que sostuvo ayer Insulza, acompañado de los embajadores Royo; Alberto Borea, de Perú, actual presidente del Consejo Permanente, y Paúl Durand, de Canadá, fue con el presidente Enrique Bolaños y miembros de su Gabinete.
Para el mandatario, sería prudente iniciar un nuevo diálogo nacional amplio, “de cero”, en el que las reformas constitucionales no existan, que es la posición que defienden, basados en la resolución de la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ) que señala que las enmiendas son inaplicables.
No obstante, destacó que es parte de la labor que viene a desarrollar Insulza, de encontrar el camino para lograr un diálogo más “serio”, porque el que realizan actualmente los dos partidos mayoritarios no tiene razón de ser.
“Eso no es diálogo, llegan dos amigos a platicar sobre una taza de café tal vez, pero no es diálogo, es un monólogo entre dos, porque los dos hablan igualito por la misma boca. Nosotros queremos un diálogo, que es lo mismo que ellos dijeron en su resolución en la OEA, ellos vienen a contribuir, a fin de encontrar soluciones democráticas a los graves problemas existentes”, observó Bolaños.
Dijo que no se podía precisar los mecanismos, porque es un aspecto que platican y se va a crear poco a poco, ya que todavía se debe escuchar a los otros actores políticos, además de que se puede pretender una solución mágica, sin conocer el planteamiento de las otras partes.
PARTIDOS DISIENTEN
Ante esa posibilidad de iniciar de cero un diálogo nacional, el diputado liberal Noel Ramírez, la desestimó, ya que aseguró que cometerían un delito los tres principales actores políticos, por lo que no estaban dispuestos a violar la Constitución.
“Lo que está hecho, hecho está”, adujo Ramírez, en alusión a que todo lo actuado por la Asamblea Nacional no puede ser revertido.
EXPOSICIONES A INSULZA
Cada uno de los actores que se reunió con la misión de alto nivel de la OEA, le expuso lo que consideraban sus principales argumentos.
El presidente Bolaños basó su exposición en tres aspectos: el primero en el poco avance que el país ha hecho en materia de reducir los índices de pobreza que afectan al país desde la década de los ochenta, y que para llegar a eso los procesos deben ser democráticos.
En segundo lugar reiteró que las reformas aprobadas por la Asamblea atentan contra la democracia, dado que se rompe el equilibrio entre los poderes del Estado, y que ello fue reconocido en el informe de la misión técnica de la OEA.
Por su parte, los liberales defendieron las reformas y explicaron a los miembros de la OEA, que las reformas constitucionales son legales y que los últimos nombramientos fueron apegados a la ley.
Les pidieron convencer al presidente Bolaños de continuar en el diálogo tripartito con una agenda de carácter económico.
Reconocen como único testigo garante al cardenal Miguel Obando Bravo, aunque no descartan que pueda enviarse una misión permanente que dé seguimiento al proceso de conversaciones, y hasta pueda trabajar coordinadamente con Naciones Unidas.
Insulza se reunió ayer también con la junta directiva de la Asamblea Nacional y con el cardenal Miguel Obando y Bravo.
LA CSJ CON OEA
El magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Manuel Martínez, presidente del tribunal, dijo que concretamente expusieron la situación presentada con los jueces que fueron agredidos por agentes policiales.
“Le rogamos que tomara nota de eso, porque ellos, como garantes de la democracia para América Latina, tienen que velar por el Estado de Derecho, y entonces esos incidentes que se han dado, desdicen del Estado de Derecho”, dijo.
“Nos dijeron que lo iban a tomar y se lo van a llevar como insumo para el informe que ellos van a redactar al final de su misión”, expresó Martínez.
El magistrado añadió que según lo expresado por la misión de la OEA, su preocupación está en el conflicto entre los poderes Ejecutivo y Legislativo.
CSE PONE QUEJAS
El presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, realizó una de las más fuertes exposiciones contra el presidente Bolaños ante la OEA, al acusarlo de los constantes incumplimientos de la Constitución, en lo que se refiere a los aspectos de materia electoral.
Aseveró que les plantearon cómo les obstaculizan su trabajo año con año, al tratar de asfixiarlos económicamente, a través de la asignación presupuestaria.
«Le hemos explicado ampliamente el peligro que vemos nosotros, para que se entorpezca nuestro proceso democrático, por la actitud del Presidente (Bolaños), en este momento, sometiendo inclusive a la Policía Nacional y al Ejército de Nicaragua a traumas innecesarios, sobre decisiones que tienen que tomar en relación a decisiones judiciales y a órdenes que da el Ejecutivo», mencionó Rivas.
(Con la colaboración de Mirna Velásquez).