- De no hacer cambios en la Seguridad Social, el sistema colapsaría en 5 años, dice el Gobierno
Alberto L. Alemán
A pesar de una huelga indefinida, grandes marchas, pérdidas millonarias y el rechazo de los empresarios, el gobierno de Martín Torrijos mantiene el curso con una reforma de la Seguridad Social que, según sostiene, impedirá que el sistema se vaya a la bancarrota en 5 años.
Varios miles de manifestantes recorrieron el jueves las principales calles de la capital hasta llegar al palacio presidencial para exigir la derogatoria de la recién aprobada Ley de la Seguridad Social.
“Sin esta reforma se agotarían las reservas en el año 2010”, afirmó el director general de la Caja del Seguro Social (CSS) de Panamá, René Luciani.
Diversos estudios internos de la CSS y uno de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) desde el año 2000, calculan que de continuar las bases del funcionamiento con el mismo número de cotizaciones por asegurado y con las edades de jubilación hasta hace poco vigentes, sería imposible cubrir las obligaciones de la CSS más allá de 2010, explicó Luciani a LA PRENSA en una entrevista telefónica.
Para asegurar las prestaciones en los regímenes de vejez e invalidez, riesgos profesionales y maternidad hasta ese año, serán necesarios US$ 5, 600 millones.
“En este momento tenemos 1,600 millones de balboas, o dólares, en reservas”, dijo el director de la CSS. A simple vista, aparece un déficit de US$ 4, 000 millones. Y sin los cambios, no habría manera de cubrir el inmenso hueco presupuestario de la institución, sostuvo.
“Esto ya fue diagnosticado por la OIT, además de estudios internos; eso se puso en evidencia, que en 2009-2010 se agotan las reservas”, defendió Luciani, quien admite que todo el proceso en “impopular”.
El año 2004 trajo un déficit operacional de US$ 70 millones, “y ya los hubo en 2003 y 2002”, arguyó el funcionario.
Recordó que en su campaña electoral, Torrijos prometió no privatizar la CSS y que aun tras la reforma, ésta continúa como una institución del Estado.
LAS NUEVAS EDADES; MÁS COTIZACIONES
La nueva Ley de Seguridad Social, aprobada por el Congreso a fines de mayo y sancionada por Torrijos, incrementa la edad de jubilación de las mujeres de 57 a 60 años y de 62 a 65 la de los hombres. Además, aumenta el monto de las cotizaciones y eleva de 180 a 300 las cuotas para poder retirarse, a partir del 1 de enero de 2007.
“Es un proceso escalonado”, destacó Luciani. Con la reforma recién introducida prevé que se cubrirán las obligaciones de la CSS hasta el año 2040.
EMPRESARIOS EN CONTRA
El Presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), August Simons, cuestionó en fuertes términos a la administración Torrijos, a la que acusó “por la falta de credibilidad y confianza en las actuaciones del Gobierno”.
En declaraciones a la prensa, Simons deploró ayer que hasta el momento la actual administración no haya tomado en cuenta los aportes del empresariado.
Simons dijo que la Asamblea Nacional controlada por Torrijos “aprobó a tambor batiente” las reformas fiscales y la reformas a la Seguridad Social, lo que unido al aumento del combustible y alto costo de la energía eléctrica, “amenaza con estrangular la economía de los panameños”.
Simons expresó que el Gobierno no ha presentado un plan de desarrollo económico “y los millonarios recursos que hoy se están extrayendo de la economía nacional han pasado a un aparato ineficiente y poco transparente”.
Luciani alegó que las propuestas de la empresa privada eran “inviables políticamente”, porque podrían crear la impresión generalizada de que se abrían las puertas a la privatización de la institución, algo que el Gobierno descarta.
Uno de los mayores inconvenientes para los empresarios es que la reforma aumenta el porcentaje de la cuota patronal en los pagos a la CSS por cada empleado.
DIÁLOGO CONDICIONADO
La oposición política de Panamá condicionó su participación en un “diálogo nacional”, convocado por el presidente Martín Torrijos, a que se suspenda la ley de reforma a la Seguridad Social, cuya aprobación ha causado una prolongada crisis.
La Coordinadora Nacional de Oposición, que aglutina a cinco partidos, decidió “no participar de momento en el diálogo” mientras el Gobierno se pronuncia sobre esta petición.
El presidente del Partido Solidaridad, José Raúl Mulino, dijo que “el Gobierno debe hacer un gesto de buena voluntad y cambiar la Ley o suspender sus efectos” y añadió que la suspensión debe hacerse hasta que “se encuentre un equilibrio entre lo que necesita la Caja de Seguro Social (CSS) y la realidad del país”.
El lunes anterior, Torrijos invitó a un diálogo nacional “sin precondiciones”, para llegar a un acuerdo en torno al tema en un plazo de 90 días, y dejó abierta la posibilidad de modificar la ley recientemente aprobada, mediante un consenso nacional.
La convocatoria fue acogida por la empresa privada, la Iglesia Católica y un sector del movimiento sindical.
Por su parte, el Frente Nacional por la Defensa de la Seguridad Social (Frenadesso), que mantiene una huelga desde hace más de dos semanas, rechazó el ofrecimiento que calificó de “maniobra política” y advirtió que no se sentará en la mesa de negociación hasta que la ley sea derogada totalmente.
El presidente del Frenadesso, Andrés Rodríguez, hizo un llamado a intensificar las protestas en las calles y a continuar la huelga que mantiene paralizada la industria de la construcción, las actividades académicas en escuelas oficiales, así como la atención médica en los centros médicos estatales.
(Con reportes de AFP y la colaboración de la colega Marianela Palacio de La Prensa de Panamá)