Juan Carlos Tijerino [email protected]
El presupuesto de inversión pública que aprobó a finales del mes pasado el consejo universitario de la Universidad Nacional Agraria (UNA), en el que se establece la adquisición de un vehículo de lujo para la dirigencia estudiantil sigue creando inconformidades.
Ayer en horas de la mañana, un grupo de estudiantes molestos por la forma en que se podrían utilizar los recursos que ingresan a la universidad, suspendieron las clases para encarar a sus dirigentes por medio de una asamblea.
Según los universitarios, la dirigencia traicionó al estudiantado al aprobar un presupuesto que beneficia únicamente a unos cuantos.
“Están solicitando que les compren una camioneta nueva, y para colmo debe ser doble cabina y con todas las extras. La comunidad universitaria de la UNA está en contra de esto y no lo va a permitir porque cuesta miles de dólares”, explicó Bryan Antonio Rayo, estudiante de Veterinaria.
De acuerdo a Rayo, los dirigentes no han podido explicar para qué desean un vehículo nuevo.
Otro factor que tiene molestos a los universitarios es el hecho de que sus dirigentes están a punto de acabarse el presupuesto que se les designa para ayuda a los jóvenes más necesitados.
“Ni siquiera ha terminado el primer semestre y ya se acabaron más de 67 mil córdobas en viáticos de alimentación, transporte, combustible y otras cosas”, afirmó Rayo.
DOCENTES Y ADMINISTRATIVOS INCONFORMES
Otros que están molestos con la aprobación de este presupuesto son los docentes y el personal administrativo, quienes consideran que los recursos deberían invertirse en proyectos que contribuyan al fortalecimiento académico.
“Es cierto que en esta universidad hay muchas demandas que deben ser atendidas, pero de entre todas hay unas que son más importantes que otras, en este caso es mejor reparar los cubículos de los maestros que adquirir un vehículo”, señaló Yelman Ramírez, secretario administrativo de la UNA.