María Acuña [email protected]
Andrea Zelaya, quien vino a Managua hace nueve meses en busca de una indemnización por parte del Estado, en calidad de desmovilizada de la ex Resistencia Nicaragüense, perdió a su hijo Deylin Huete Zelaya de la forma menos esperada: un rayo terminó con su corta existencia.
El jovencito de 14 años falleció de forma inmediata la tarde del sábado, día en que en Managua y sus alrededores cayó una lluvia que estuvo acompañada de descargas eléctricas, cayendo una de ellas cerca del mamarracho remendado de plástico negro y una hoja de metal que los protegía del sol y la lluvia, no así del fenómeno natural que lo mató.
La adolorida madre, quien se recuperaba del estado de shock en la sala de emergencias del Hospital Yolanda Mayorga, en Tipitapa, una vez que estuvo fuera de los efectos de los calmantes, desconocía si su vástago estaba vivo o muerto, aunque en la parte izquierda de la sala, sólo separada por una cortina, se encontraba el menor envuelto en una sábana.
Deylin presentaba quemaduras en la parte superior del cuerpo a consecuencia del impacto que también recibió, aunque en menor medida, su madre, cuando ésta se lanzó sobre el cuerpo del adolescente al verlo caer repentinamente de la butaca en que se encontraba sentado al momento de recibir la descarga.
“Lo único que me acuerdo es que él cayó al suelo y yo me le tiré encima para abrazarlo. Es el momento y no sé si mi hijo está vivo o muerto. Yo le pido a Dios que mi hijo no se muera porque es el único hijo que yo tenía. Yo soy pobre, no tengo nada, ni cómo irme”, expresó.
La mujer dijo sentirse cansada de andar con su hijo (cuando éste aún estaba vivo) “de Herodes a Pilato” en busca de justicia, por lo que dijo sentirse engañada y usada por sus líderes y el Gobierno.