Acción por la salud de la mujer

Ana Murillo Argüello

El Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer se remonta al V Encuentro Internacional de Mujer y Salud realizado en San José, Costa Rica, en mayo de 1987. Fecha emblemática, indudablemente, porque 70 activistas de América Latina y el Caribe se reunieron en Tenza, Colombia, para crear esta importante celebración, el 28 de mayo, Día de Acción Internacional por la Salud de la Mujer.

La institucionalización del 8 de marzo (Día Internacional de la Mujer) y el 25 de noviembre (Día Internacional Por la No Violencia Contra las Mujeres), muestra el poder de convocatoria de los movimientos y redes feministas en todo el mundo.

Es por ese poder que insto a las mujeres nicaragüenses a realizar acciones conjuntas, a sensibilizar y denunciar los problemas de salud, sus causas y consecuencias que afectan a millones de mujeres del mundo entero. Las mujeres nicaragüenses nos hemos visto agravadas por la existencia de un sistema cultural patriarcal que discrimina y que al fin y al cabo nos convierte en víctimas principales de la creciente ola de violencia.

En Nicaragua, en el caso de las mujeres nicaragüenses, la salud se convierte en mercancía y en privilegio, los grupos en situaciones de pobreza y marginalidad se encuentran despojados de atención y servicios adecuados y las mujeres tienen la mayor representación en esos grupos. Para este año 2005 pocas cosas han mejorado y muchas han empeorado a nivel nacional, regional e internacional. El reconocimiento de derechos que se han concretado en tratados, convenciones y conferencias internacionales con una perspectiva más integral y humanizadora, no se ha traducido aún en cambios a nivel de los países que asegure una ciudadanía saludable.

Es alarmante y preocupante que existan algunos datos sobre salud donde reflejan la magnitud del problema para las mujeres, la mortalidad por cáncer génito-mamario afecta cada vez más a las mujeres jóvenes, alcanzando un porcentaje de 45 por ciento de mujeres entre veinte y treinta años.

Según UNICEF, de 250 por cada 100 mil el aborto constituye la primera o segunda causa de muerte materna intrahospitalaria, el 30 por ciento de muertes maternas ocurre en adolescentes, un 26 por ciento de abortos ocurre en adolescentes y jóvenes menores de 19 años, así como el 27 por ciento del total de embarazos, el más alto porcentaje de América Latina. De 100 adolescentes entre 15 y 19 años, VIH positivo, el 44.4 por ciento son mujeres.

A pesar que la Constitución nicaragüense reúne todos los requisitos propios de un Estado de Derecho y de que Nicaragua es suscriptora de los principales Tratados y Convenciones internacionales y regionales en materia de Derechos Humanos, en el plano real, las características del sistema político proyectan altas tendencias a la regresión autoritaria e insuficiencia en la comprensión y acatamiento a los principios y normas constitucionales e internacionales de derechos humanos.

En este día le hago un llamado a los representantes ante la Asamblea Nacional para que ambicionemos a aprobar leyes que ayuden al progreso de las mujeres nicaragüenses, conservemos el íntegro compromiso de participar activamente en la sana y respetuosa discusión de leyes que construyan una sociedad donde deseemos una tarea que nos pertenezca a todas y todos y no a la minoría.

La autora es Relacionista Pública de la CPDH

Editorial
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