El empaque es una de las cosas que requieren de fiscalización al momento de comercializar los productos agrícolas.

Aceleran medidas para la inocuidad agropecuaria

Ricardo Guerrero [email protected] Cada día los países son más exigentes al comprar y vender sus productos, existen restricciones que van desde aspectos legales y técnicos, controles fitosanitarios, análisis de riesgos de plagas y hasta inspecciones en las fincas para determinar si el producto producido cumple con los estándares de calidad. Bajo estás premisas el Ministerio […]

Ricardo Guerrero [email protected]

Cada día los países son más exigentes al comprar y vender sus productos, existen restricciones que van desde aspectos legales y técnicos, controles fitosanitarios, análisis de riesgos de plagas y hasta inspecciones en las fincas para determinar si el producto producido cumple con los estándares de calidad.

Bajo estás premisas el Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), a través de la Dirección de Sanidad Vegetal y Semillas (DGPSA), impartió ayer un taller sobre las regulaciones para las exportaciones e importaciones agrícolas dirigido a productores, importadores y exportadores.

“Con este taller se pretende dar a conocer a los usuarios sobre los requerimientos del mercado internacional para poder exportar e importar productos agrícolas que muchas veces los exportadores desconocen y por ese desconocimiento, mucha mercancía pierde valor y hasta se pierde”, explicó Julio Hernández, director de Sanidad Vegetal y Semillas (DGPSA), del Ministerio Agropecuario y Forestal.

“De este modo, si los países en desarrollo no se ajustan a las reglas internacionales pierden sus mercados y reciben precios más bajos por los productos que exportan. Esta disminución de ingresos limita el ahorro, la inversión y retrasa el desarrollo de países como Nicaragua”, estimó José René Orúe Cruz, consultor especialista en Acuerdos de Comercio Internacional y expositor del taller.

Para este especialista las medidas fitosanitarias tienen que ser implementadas en todos los sectores de la producción que quieran exportar sus productos, ya que las normas internacionales así lo exigen.

Los expositores recordaron que las buenas prácticas agrícolas están generando un aumento del comercio y por lo tanto la oportunidad de comercializar a mejores precios.

“La producción con buenas prácticas agrícolas da un mayor valor agregado al producto y por consiguiente un crecimiento económico que llevaría a los países por el camino de un desarrollo sustentable a largo plazo”, estimó Orúe Cruz.

Recordó que en los últimos tiempos se han aumentado la adquisición de compromisos para facilitar el comercio mundial, relacionado con el incremento de las medidas sanitarias y fitosanitarias.

“Los Estados Unidos, Europa y otros países están exigiendo que el producto que le vendemos sea inocuo, y eso sólo lo podemos lograr implementando las buenas prácticas agrícolas y pecuarias”, manifestó Julio Hernández, funcionario de la DGPSA.

Dentro de este paquete de prácticas se encuentran el empaque y procesamiento del producto, que se conoce como la implementación de las buenas prácticas de manufactura, “y estamos tratando de trabajar del campo a la mesa para conseguir alimentos inocuos”, agregó.

La agricultura representa la fuente principal de ingresos para unos 2,500 millones de personas que viven en los países en desarrollo.

MÁS FUERTES

Según expertos consultados por LA PRENSA las normas tendientes a proteger la sanidad agropecuaria y la salud de las personas, se han ido endureciendo, debido a una serie de alarmas y emergencias alimentarias en los países industrializados.

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