José Miguel Insulza, Secretario General de la OEA.

Chileno Insulza asume en la OEA

Toma posesión del cargo el nuevo Secretario General de la organización Pide “herramientas” para prevenir las crisis políticas AFP, AP WASHINGTON.- El chileno José Miguel Insulza tomó posesión este jueves de la Secretaría General de la OEA, con un pedido de “herramientas” para prevenir crisis políticas en América Latina, como las ocurridas en los últimos […]

  • Toma posesión del cargo el nuevo Secretario General de la organización
  • Pide “herramientas” para prevenir las crisis políticas

AFP, AP

WASHINGTON.- El chileno José Miguel Insulza tomó posesión este jueves de la Secretaría General de la OEA, con un pedido de “herramientas” para prevenir crisis políticas en América Latina, como las ocurridas en los últimos años y que desprestigiaron a la institución por su falta de reacción.

“Para el futuro de nuestras democracias es indispensable darle una aplicación efectiva a la Carta Democrática Interamericana”, aseguró Insulza en su primer discurso como Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA).

“La Carta fue suscrita para ser cumplida (…). No es una declaración más. Todas las naciones del hemisferio que la firmaron asumieron un compromiso solemne para hacer realidad todos y cada uno de sus contenidos”, recordó en una ceremonia austera y sin fastos.

Para lograr una mayor aplicación del texto, el ex vicepresidente chileno subrayó la necesidad de que su organización disponga de “herramientas que le permitan tener un conocimiento anticipado de eventuales crisis y actuar en forma preventiva con los gobiernos para evitar su escalamiento, promoviendo el diálogo”.

“Debemos aspirar a una Organización capaz de prevenir y hacer frente a las crisis que afecten la estabilidad de la región y cooperar así en la conformación de un mundo más seguro”, declaró Insulza, de 61 años, elegido el pasado 2 de mayo.

En los últimos años la OEA se topó con serias dificultades a la hora de dar una respuesta a graves crisis como el golpe de Estado de Venezuela el 11 de abril de 2002, el exilio del presidente haitiano Jean-Bertrand Aristides el 29 de febrero de 2004 o la reciente destitución del presidente ecuatoriano Lucio Gutiérrez.

El ex vicepresidente chileno sucedió al costarricense Miguel Ángel Rodríguez, que renunció hace casi ocho meses, tras ser acusado de corrupción en su país.

Insulza asumió el cargo, que ostentó interinamente el estadounidense Luigi Einaudi.

TAREA URGENTE: BUENAS MIGAS CON MÉXICO, BOLIVIA, PERÚ

Al margen de sus quehaceres del cargo, el chileno José Miguel Insulza, el nuevo Secretario General de la OEA, tiene la tarea inmediata de buscar una buena vecindad con Bolivia, Perú y México.

Insulza dijo que en el remedio hay una dosis de amor.

Bolivia, Perú y México votaron contra Insulza en las elecciones del 2 de mayo, privándole de ser electo Secretario General por aclamación, ya que era candidato único.

El embajador peruano Alberto Borea, presidente de turno del Consejo Permanente de Embajadores, le saludó el jueves prácticamente con un ramo de olivo.

“Nos toca a todos los embajadores ayudar al Secretario General”, dijo.

El Embajador de México, Jorge Chen, no tuvo oportunidad de hablar en público, pero difícilmente estaría lejos de esa misma consideración.

En el caso de Bolivia, la situación será más dura. La embajadora María Tamayo boicoteó el almuerzo que los embajadores pagaron para agasajar a Insulza en su día inaugural.

Perú se había disgustado con Insulza porque cuando éste era canciller en 1995, Chile presuntamente vendió armas a Ecuador, que estaba librando escaramuzas bélicas con Perú. El caso ya quedó superado.

México expresó su enojo votando en contra por la forma en que el canciller mexicano Luis Ernesto Derbez fue sacado de la competencia por la Secretaría General, tres días antes de la votación.

Bolivia, a su vez, tiene un reclamo de 126 años a Chile, país que en una guerra en 1879 se apoderó de su salida al Pacífico y que el país altiplánico pide ahora de vuelta. Sostiene que cuando era canciller, Insulza no hizo nada por oír la posición boliviana, ignorando más bien el papel de la OEA en la búsqueda de una solución.

PROPUESTA

Insulza abogó por la creación de «un mecanismo de evaluación continua de la democracia» en América Latina, que permita «así como se hace con otros temas, decir cómo funciona la democracia» en la región.

El ex canciller demostró sus dotes diplomáticos al tratar de evitar que los Estados miembros rechacen la creación de dicho mecanismo por miedo a que la OEA intervenga en asuntos internos.

«No se trata de calificar a los gobiernos, sino de poder decir con tiempo ‘aquí hay problemas, aquí hay dificultades, aquí fallan cosas'», explicó, precisando que el mecanismo debe dar a la vez «confianza a los países ”y» «no significar» que va a haber una «intromisión» de la organización multilateral.

Sus declaraciones se produjeron después de la ola de críticas levantadas por la propuesta de Estados Unidos de crear en la OEA una «comisión de monitoreo de la democracia», que ha sido rechazada inmediatamente por Venezuela.

«La palabra monitoreo a mí no me gusta mucho», respondió Insulza.

DEFENDIÓ A PINOCHET

Abogado de 61 años, con estudios especializados en política internacional, Insulza enfrenta con serenidad y buen humor los desafíos que se cruzan en su camino, por difíciles que sean. Cuando fue canciller bajo el Gobierno del presidente Eduardo Frei (1994-2000) emprendió la misión más incómoda de su trayectoria: impedir que el ex dictador Augusto Pinochet —bajo cuyo régimen sufrió persecución y exilio— fuera extraditado a España.

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