- Guantánamo, un “gulag” moderno, dice Amnistía Internacional
AFP
WASHINGTON.- La Casa Blanca calificó el miércoles de “ridículas e infundadas” las críticas de Amnistía Internacional que acusan a Washington de haber minado el respeto a los derechos humanos en el mundo, al manifestar una “doble moral” respecto a la tortura.
“Estimo que estas acusaciones son ridículas y no están fundadas en hechos”, afirmó el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan. “Estados Unidos permite que se protejan los derechos humanos y la defensa de la dignidad humana”, agregó.
“Hemos liberado a más de 50 millones de personas en Irak y en Afganistán, apoyamos la libertad y la democracia en el mundo para que las personas puedan ser gobernadas según el estado de derecho y que los derechos de las minorías y de las mujeres sean protegidos”, destacó el portavoz.
Amnistía Internacional acusó a las autoridades estadounidenses de embanderarse en los ideales de “justicia y libertad”, mientras al mismo tiempo muchos de sus soldados son acusados de torturas y malos tratos en las cárceles de Abu Ghraib (Irak) o Guantánamo (Cuba).
“Cuando el país más poderoso del mundo pisotea la ley y los derechos humanos, autoriza a los otros a infringir las reglas sin vergüenza”, acusó una responsable de esta organización, calificando a la base estadounidense en Cuba como el “gulag de nuestra época”, haciendo referencia a los campos de prisioneros en la Unión Soviética.
Amnistía reclamó el cierre del campamento de detención en Guantánamo.
El informe acusa a Estados Unidos de eludir su responsabilidad de sentar normas para la protección de los derechos humanos y de haber creado en cambio una justificación semántica para el abuso y la tortura.
Los intentos por diluir la prohibición absoluta de la tortura por medio de nuevas políticas y una jerga cuasi administrativa, como manipulación ambiental, posiciones de estrés y manipulación sensorial han sido uno de los ataques más dañinos para los valores mundiales.
Unos 540 prisioneros de una cuarentena de naciones están detenidos en las prisiones de Estados Unidos en Guantánamo, Cuba. Otros dos centenares han sido puestos en libertad, aunque algunos permanecen presos en sus países, y muchos han estado detenidos durante tres años sin cargo alguno.
CONTRADICCIONES
Los presos han afirmado que los guardias de Guantánamo utilizaron los libros sagrados como arma para quebrar su voluntad de resistir al interrogatorio. El Pentágono afirma que algunos detenidos inventaron las denuncias para agitar a la población penal y socavar el control de los militares.