María José Uriarte [email protected]
El Gobierno de Nicaragua entregará hoy cinco títulos territoriales a 86 comunidades indígenas, en un acto que se realizará en Waspam en la RAAN y en el que estará presente el presidente Enrique Bolaños.
Francisco Müller, presidente de la Asociación Indígena, considera que el 24 de mayo es una fecha que marcará la diferencia en las comunidades, donde no sólo se reconocerá el derecho a la tierra, sino a todos aquellos “héroes y mártires indígenas que murieron por la defensa de esa naturaleza”.
“Es un primer paso de todo ese proceso histórico”, dice Müller.
Para el dirigente indígena es importante que la titulación de las comunidades indígenas no se politice, sino que se mantenga una unidad por continuar la lucha para que sea una titulación completa a las comunidades de las regiones del Norte y del Sur.
Las comunidades indígenas aspiran a que les sea reconocida una extensión de 6,305 kilómetros cuadrados, y la propuesta del Gobierno es de 3,536 kilómetros cuadrados, lo que implica una diferencia de 2,769 kilómetros, por lo que ambas partes tuvieron que llegar a un acuerdo.
El compromiso alcanzado, fue la creación de una especie de figura jurídica, denominada codominio. Según Juan González, presidente del Consejo Regional de Atlántico Norte (RAAN), esa diferencia es una zona núcleo, es decir, donde se encuentra la Reserva Natural de Bosawás, que el Estado quería otorgar derecho de posesión a las comunidades y no de dominio.
Esa situación originó una fuerte discusión con el Gobierno, ya que es una zona de conservación y preservación, que los pobladores han cuidado y protegido, y que el Estado se sentía también en la obligación de preservar, pero al final se decidieron por esa figura jurídica, en la cual ni el Estado ni las comunidades pueden actuar por sí solos.
“Es por la desconfianza que nosotros hemos tenido históricamente hacia el Estado nacional, por todas las cosas conocidas y que hemos venido denunciando, pero para buscar una salida establecimos la palabra codominio de esa área, no es exclusivo del Estado, sino de las dos partes”, explicó González.
Por su parte, Carlos Hurtado, representante del Ejecutivo en las Regiones Autónomas del Atlántico, observó que dada la importancia estratégica de la zona núcleo había que aunar esfuerzos para conservarla, y por ello se toma la decisión de que tenga dueños, el Estado y las comunidades correspondientes.
“Es lo que se denomina la doctrina del corazón de Bosawás y que hay que buscar cómo protegerla a cualquier costo, tienen el derecho irrestricto de usufructuar, de gozar de los beneficios que se deriven de ahí, pero de acuerdo a un plan de manejo que básicamente ya está elaborado”, informó Hurtado.
Otra forma de proteger los recursos es que en la próxima sesión del Consejo Regional del Norte, se va a proponer una resolución para suspender los planes mínimos y planes de reposición de explotación de madera en la zona, para detener la devastación y deforestación de los bosques de la región.
González expresó que ya comunicaron a la Comisión Nacional Forestal la idea de suspender esos permisos, y no descartan que también se apruebe una moratoria forestal total en un período de 10 a 15 años.
Aunque reconoce que esto puede significar diferencias con el Estado y empresas, por los intereses creados en la explotación de la madera.
Las principales actividades que realizan las comunidades en los territorios indígenas de la Reserva de Bosawás, de acuerdo a un estudio, son: uso agrícola, cacería y recolección frecuente, conservación, güirisería (minería artesanal) y la protección de fuentes de agua.
CORAZÓN DE BOSAWÁS
Las comunidades indígenas en Bosawás a beneficiarse con títulos territoriales en codominio con el Gobierno central son: Mayagna Sauni As, 16; Mayagna Sauni Bu, 9; Miskitu Indian Tasbaika Kum, 20; Kipla Sait Tasbaika, 14, y Li Lamni Tasbaika Kum, 27, para un total de 86 comunidades. La entrega de estos títulos se considera como la culminación histórica de un largo proceso de entendimiento entre las comunidades indígenas y el Gobierno central.