Moisés Martínez
Aída Reyes quería tener amigos. Por eso no dudó en utilizar las infinitas posibilidades que ofrece el Internet para conseguir algunos, incluso en el extranjero.
Lo que nunca imagino fue que al dar sus datos personales, éstos fuesen ofrecidos a hombres extranjeros en un portal con un nombre seductor: www.chicasnicas.com
Edad: 28 años. Ocupación: ventas y marketing. Estado civil: soltera. Este sencillo perfil lo colocó con su foto y su correo electrónico en el portal de Internet MSN.
Con ese perfil puede al igual que los otros que se apuntaran a la idea, buscar “a esa persona especial”.
Los resultados, sin embargo, le fueron contraproducentes. Uno de sus amigos se encargó de avisarle lo que consideraba un abuso. “Aída, creo que están utilizando tu información sin tu autorización. Chequeá esta página”.
A la página a la que se refería es www.chicasnicas.com, un sitio web al que se puede acceder si su interés es conocer mujeres nicaragüenses, interesadas supuestamente en una relación amorosa, con mayor énfasis en los extranjeros.
“Cuando miré la página, vi mi foto y la información exacta que hice en mi perfil del MSN, pero con datos inventados sobre mí, porque en la página decía que yo estaba buscando a alguien que pasara momentos alegres conmigo, que me gustaba ir a fiestas, el cine y la playa. Yo jamás he autorizado que pongan mi foto en esa página”, comentó Aída.
DISPUESTAS A EMIGRAR
La hoja electrónica incluso promueve migraciones por amor. “Nos hemos dado cuenta que hay bastante hombres de habla española que se sienten solos en el mundo, y a muchas de nosotras nos gusta la idea de emigrar a otros países, sobre todo donde podríamos encontrar más oportunidades económicas y mejor ambiente educacional para nuestros niños. Esperamos que ustedes nos escriban por correo electrónico para ponernos en contacto, o tal vez llamarnos por teléfono…”
La propuesta precede a cuatro galerías de fotos.
POR JUSTICIA SOCIAL
“Nuestro servicio sirve para rectificar lo que vemos como una gran injusticia social. Aquí en Nicaragua los que emigran del país y tienen el privilegio de conocer otros países y culturas y vivir fuera de Nicaragua, sobre todo Estados Unidos y Europa, son los hombres”.
Así inicia la página principal de chicasnicas.com, bajo el título “Nuestra Misión Doble”. El sitio web es manejado por un matrimonio formado por una nicaragüense, Martha, y un estadounidense, Roberto, que aparecen en una foto familiar en compañía de un niña, comiendo en el Centro Comercial Metrocentro.
CÓMO OPERA
El sistema funciona así: si uno es extranjero y está interesado en conocer a algunas de las mujeres que aparecen en la página, tiene que escribir al correo electrónico [email protected]. En el mensaje se debe detallar quiénes son las diez chicas de las ofrecidas en la página, que le interesa conocer.
Para conseguir el listado con los datos completos de estas chicas, se tiene que pagar 15 dólares por medio de una tarjeta de crédito. Posteriormente recibirán la lista y una factura electrónica. Pero si el extranjero radica en el país o es un nicaragüense, puede contactar a Martha o Roberto al celular 61-14502, para una gestionar una cita.
Según el sitio web, en el que aparece una foto de ambos con su hija, ellos se colocan todos los fines de semana desde las 5:00 a las 8:00 p.m., en una mesa cerca del módulo de venta de la Eskimo en el Food Court, de Metrocentro.
Pagando siempre 15 dólares para los extranjeros o 100 córdobas si se es nicaragüense, se le entregará la lista de correos electrónicos, números de teléfonos y direcciones para contactar a las chicas elegidas.
LA PRENSA intentó contactar al supuesto matrimonio durante el fin de semana, pero no respondieron nuestras llamadas al número celular que ponen en la página web y tampoco se les encontró en Metrocentro.
Reyes les escribió un correo exigiendo que su foto fuese retirada de la página. Según ella, quitaron su imagen de la red dos horas después de enviar el mensaje. Sin embargo, decidió interponer una denuncia en la Estación Cinco de la Policía Nacional.
“Es que mi intención es procesarlos, porque me están ofreciendo sin mi autorización”, se quejó.
El castigo que exige Aída chocó contra la franqueza del oficial que recibió su denuncia. Él le dijo que la utilización de información personal sin autorización en la Internet no es un delito, según las leyes penales del país.