Roberto Pérez Solís
Los médicos del Hospital La Mascota podrían tener hoy mayores indicios de la causa del aumento anormal de la presión sanguínea de la vena porta que conecta al hígado de la niña Josefa Urrutia Pérez, que le provoca un gran abultamiento de su abdomen.
La pequeña de cuatro años fue trasladada momentáneamente, ayer por la tarde, al Hospital Militar Alejandro Dávila Bolaños donde le realizaron un ultrasonido doppler. Este examen lo recomendaron los médicos para conocer si existe una obstrucción en la vena porta o en alguna otra vena que haya provocado la enfermedad.
RIGOR CIENTÍFICO
El doctor Roberto Jirón, director del Hospital La Mascota, aseguró que a la niña también le tomaron muestras de sangre para completar varios estudios de laboratorio cuyos resultados, igual que el ultrasonido doppler, estarán listos la tarde de hoy.
“Mañana (hoy) vamos a tener más datos, no es que tengamos el diagnóstico completo, pero nos ayudará a conocer con mayor rigor científico las posibles causas de la enfermedad”, indicó el médico.
De confirmarse alguna obstrucción en la vena se le practicaría una cirugía derivativa que consiste en cortar la parte obstruida, para luego conectar en otro sitio. Esta operación se realizaría en México o Costa Rica.
LEVE MEJORÍA
Pero mientras los resultados de los exámenes realizados llegan a las manos de los médicos de La Mascota, éstos se muestran contentos porque la niña ha eliminado cierta cantidad del líquido acumulado en su cuerpo.
“Ella tiene mucho líquido acumulado en el abdomen y queremos que lo elimine, pues le ayudará a mejorar su condición de salud. Esta eliminación considerable de líquido hizo que la niña perdiera más de cinco libras, ojalá que siga eliminando más”, expresó el doctor Jirón.