Josefa Urrutia Pérez de cuatro años aguarda con su madre Eusebia Pérez a que los médicos encuentren la causa de su padecimiento.

Josefa será atendida en Hospital Militar

Le realizarán un examen para determinar si es necesario operarla Arlen Pé[email protected] Los médicos del Hospital Infantil Manuel de Jesús Rivera, La Mascota, la llaman “la niña de Matagalpa”. Josefa Urrutia Pérez, la pequeña que padece una hipertensión portal o aumento anormal de la presión sanguínea de la vena porta, que conecta al hígado, será […]

  • Le realizarán un examen para determinar si es necesario operarla

Arlen Pé[email protected]

Los médicos del Hospital Infantil Manuel de Jesús Rivera, La Mascota, la llaman “la niña de Matagalpa”. Josefa Urrutia Pérez, la pequeña que padece una hipertensión portal o aumento anormal de la presión sanguínea de la vena porta, que conecta al hígado, será trasladada hoy al Hospital Militar Dávila Bolaños, para hacerle un ultrasonido doppler.

El examen permite determinar si hay una obstrucción en la vena porta o en alguna otra vena, que provoca la hipertensión portal. De confirmarse la obstrucción, se le practicaría una cirugía derivativa, que consiste en cortar donde está obstruido, para conectar en otro sitio. Esta operación se la harían en México o Costa Rica probablemente.

LARGO RECORRIDO

Eusebia Pérez Lazo, madre de Josefa, confirmó que aunque a la pequeña le llaman “la niña de Matagalpa”, ellas son originarias de Cubalí, una comarca en Waslala, Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).

Relató que desde hace más de un mes comenzó su travesía por un milagro para mejorar la salud de Josefa. Primero la llevó a Waslala de ahí a Matagalpa y ahora se encuentra en Managua.

Confesó que tardó en acudir a un hospital, porque creyó que lo que tenía la niña era una diarrea. “Uno le busca en la casa. Le daba suero porque tenía diarrea y calentura. Pero el estómago le crecía y por eso la llevé a Waslala, de ahí a Matagalpa, de donde nos trasladaron a Managua”, relató Pérez.

Manifestó que por las noches Josefa se queja de dolor de estómago, y a veces dice tener hambre, pero no le puede dar comida porque siguen las indicaciones del doctor.

DOS ONZAS DE LECHE

“Solamente se le está dando dos onzas de leche. Ella me pide comida, pero uno tiene que hacer caso a lo que dice el doctor y él dice que es leche cada tres horas y el medicamento”, comentó la madre de la menor, Eusebia Pérez Lazo, quien la cuida permanentemente.

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