Norma Ortiz*
En el distrito IV de Managua, en días recientes tratamos de conservar con la Subcomisionada de la Policía Nacional, Ivette Hodgson. Un grupo de señoritas, madres solteras y esposas le remitieron una comunicación por escrito a la subcomisionada Hodgson, comunicándole que un hombre se dirige con gestos, actos y palabras vulgares a las mujeres que pasan por una calle de la colonia Tenderí. Algunas de las vecinas han llegado al Distrito IV a tratar de entrevistarse con la comisionada Hodgson, y siempre se encuentran la respuesta de que está ocupada, que no está, que está en reunión, etc., repuestas que ocasionan cierta decepción en la ciudadanía.
Como administradora, economista y ex empleada publica, sé que un funcionario debe tener un horario establecido y conocido en los cuales atienda al público a diario. Y la subcomisionada Hodgson es un funcionario público, por lo que está en la obligación de atender y recibir a todos los ciudadanos que soliciten su auxilio, o que le pidan su servicio policial. Todos los comisionados, subcomisionados, jefes en general, deben mantener la política de oficinas abiertas, es decir puertas abiertas y accesibilidad, cortesía y vocación de servicio al ciudadano, despojándose de la vestidura de prepotencia de supremacía y del ego. Es necesario que adopten una postura humanista, con sensibilidad social.
* Colonia Tenderí, Managua