Ludwin Loáisiga Ló[email protected]
Un diálogo nacional más amplio, cuya prioridad sería la institucionalidad del Estado y la gobernabilidad, es lo que proponen distintas organizaciones civiles nicaragüenses.
Ayer se reunieron distintas asociaciones con el propósito de celebrar un diálogo con representación de todos los sectores y con el objetivo de que las pláticas se realicen en los distintos departamentos del país, para lograr mayor participación.
Las organizaciones acordaron extender invitación a los cuatro poderes del Estado y a los partidos políticos, informó Mario Hurtado, representante del Movimiento Por Nicaragua.
El consenso entre los actores sería un punto esencial para el éxito del diálogo, dijeron los participantes.
Ricardo Zambrana de la Coordinadora Civil, criticó el actual diálogo entre sandinistas, liberales y Ejecutivo, al decir que ha funcionado para repartirse cuotas de poder, por lo que el tema de la institucionalización debería estar sobre el tapete en las negociaciones que las organizaciones civiles formulan.
Zambrana mencionó otros temas de interés dentro del diálogo que se propone. “Está el problema del empleo, la promoción de la producción, el tema del banco de fomento para los campesinos, la seguridad social, el tema del agua, porque la privatización del agua es un tremendo problema, también la falta de agua, la igualdad de oportunidades y el acceso a la educación”, dijo.
Por su parte Daniel Wilson Cirilo, representante de Yatama, partido político de la Costa Caribe nicaragüense, aseveró que el asunto de la propiedad y la delimitación de terrenos es el punto número uno en la agenda de las comunidades costeñas.
“El apoyo que ha dado el Estado a la demarcación territorial ha sido bastante limitado. Demarcación significa muchos recursos que necesitamos, lo que quieren los territorios son sus títulos de propiedad”, explicó Wilson.
Mencionó que unas 500 mil personas serían beneficiadas si las autoridades titulan terrenos en la Costa Caribe, no obstante mostró apatía al recordar que “necesitamos que se nos tome en cuenta dentro de los sistemas del Estado; el Estado nos ha mantenido marginados”.
Otro aspecto imprescindible para las comunidades de la Costa Caribe, de acuerdo a Wilson, es controlar la irracional explotación de madera en la zona atlántica, por lo que expresó que espera que la Procuraduría del Ambiente acuse formalmente a los implicados en la mafia maderera.
Por su parte, Ana Quirós, del Comité Nacional Feminista, destacó que “es mejor resolver los problemas por la vía del diálogo y no por la confrontación”.
Las consultas acerca del nuevo diálogo a la sociedad civil radicada en los departamentos del país iniciará la próxima semana, informó Hurtado.
ESTANCAMIENTO
El 12 de enero, hace cuatro meses, el presidente Enrique Bolaños y el secretario general del FSLN, Daniel Ortega, sentaron las bases para un diálogo tripartito (Gobierno, PLC y FSLN), con el visto bueno del cardenal Miguel Obando y el coordinador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Jorge Chediek.
Sin embargo, al sol de hoy el diálogo tripartito se encuentra estancado. La razón: la prioridad de las fuerzas parlamentarias con mayoría, ha sido restar atribuciones a Bolaños y repartirse cuotas de poder.
El cardenal Obando, testigo y garante, ha invitado de forma reiterada a la continuación de las pláticas, sin resultado de forma inmediata.