“Tierra Santa”, el Waco de Las Minas

Anciana llora por su hija “recluida” allí hace 14 años Heberto Jarquín M.CORRESPONSAL/ TRIÁNGULO [email protected] A sus 70 años, doña Juana Chow vive sola en una modesta casa de madera ubicada en el barrio Emiliano de Rosita, pero tiene la esperanza de volver a ver a su hija Luisa Chow Rocha, quien vive confinada desde […]

  • Anciana llora por su hija “recluida” allí hace 14 años

Heberto Jarquín M.CORRESPONSAL/ TRIÁNGULO [email protected]

A sus 70 años, doña Juana Chow vive sola en una modesta casa de madera ubicada en el barrio Emiliano de Rosita, pero tiene la esperanza de volver a ver a su hija Luisa Chow Rocha, quien vive confinada desde hace 14 años en “Tierra Santa”, un lugar “creado” en medio de la montaña por un falso “Apóstol Pedro” que en 1991 encerró allí a 300 personas.

Actualmente viven unas 45 familias en ese campamento fundado por Pedro Soto (se presume que este nombre es falso), la persona que llegó a Rosita en 1991 identificándose como el “Apóstol Pedro”, uno de los seguidores en Managua del llamado “Jesús de los pobres” y quien, según las autoridades de este municipio del Triángulo Minero, violó a muchas mujeres en ese campamento y despojó de joyas, prendas de oro y hasta de sus vacas a todo cuanto le siguió.

Pero, lo sorprendente ahora es que, según David Moody Rugby, un miembro de la Iglesia Asamblea de Dios en Rosita, aún viven personas confinadas en Tierra Santa bajo la “cobertura espiritual” de Arnoldo Flores Muñoz, un “siervo fiel” del Apóstol Pedro y quien les prohíbe a sus seguidores todo vínculo con el “mundo exterior. Él también los mantiene orando por el “Profeta Pedro”.

“El Profeta Pedro o Apóstol Pedro fue expulsado de Las Minas por sus fechorías, pero dejó allegados que mantienen unidos a sus seguidores”, comentó compungida, la anciana Juana Chow.

¿CÓMO COMENZÓ?

Con la ilusión de vivir en un paraíso terrenal, como el que describe la Biblia, el Apóstol Pedro indujo a más de 300 cándidos feligreses de la iglesia Asamblea de Dios de Rosita a seguirlo y los desterró en este campamento que él mismo bautizó como “Tierra Santa”.

Este falso apóstol llegó a Rosita a inicios de 1991 y ofreció a los habitantes una vida mejor en un edén terrenal.

“El falso profeta quitaba a sus seguidores, relojes, joyas, dinero, artefactos eléctricos y el ganado de los que vivían en el campo”, indicó Petronilo Huete, miembro de la iglesia de las Asamblea de Dios en Rosita y quien optó por desenmascarar al embustero.

Huete afirmó que después de ocho meses de denunciar a Pablo Soto, una comisión integrada por autoridades de Rosita, realizó una inspección en el campamento “Tierra Santa” ubicado cerca de la comarca El Blagg, a 30 kilómetros al noreste de Rosita y dio un ultimátum al impostor para que abandonara el municipio.

David Moody Rigby es uno de los devotos rositeños de la Asamblea de Dios que participó en la inspección realizada en “Tierra Santa” y relata que descubrieron prácticas reñidas con el cristianismo.

“Soto obligaba a hombres, mujeres y niños a bañarse juntos, oraban desnudos, tenían prohibido relacionarse con otras personas, incluso familiares que vivían fuera del campamento y promovía la ruptura de parejas cuando uno de los cónyuges disentía con el culto», dijo. Además, según Moody, las personas tenían prohibido escuchar radio, ver televisión o leer periódicos y los niños no podían ir a la escuela.

Moody dijo que las principales víctimas del “profeta” fueron los niños que se estaban muriendo de hambre y de diarrea, por un brote epidémico que se originó allí, pero el “líder espiritual” le negó el acceso a los médicos.

El asistente del fiscal de Rosita, Domingo Salgado, señaló que Pablo Soto mandaba a los hombres a cultivar la tierra y él se quedaba enfrascado en orgías sexuales con las mujeres de “Tierra Santa”.

IGUAL QUE EN TEXAS

La “Tierra Santa” en Las Minas es similar al fenómeno que precedió al incendio del rancho Monte Carmelo, en Waco, Texas, Estados Unidos, donde cerca de 80 seguidores de David Korehs murieron calcinados en una acción policial el 19 de abril de 1993. Koresh era el líder de un movimiento sectario denominado “La Rama de los Davidianos”.

Si bien afortunadamente no ha ocurrido algo similar en “Tierra Santa”, las características de aislamiento, de identificarse como un grupo singular e inadaptado al mundo exterior, son elementos coincidentes, según algunos expertos.

SU “FILOSOFÍA”

Petronilo Huete, un veterano miembro de la iglesia de las Asambleas de Dios en Rosita, informó que Pedro Soto o el “Apóstol Pedro”, como se dio a conocer, predicaba el retorno a la inocencia para lavar el pecado original de Adán y Eva. También exhortaba a sus adeptos a despojarse de todas las formas de vida moderna.

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