BOGOTÁ, AFP
Las autoridades colombianas buscan afanosamente a un hombre acusado por su compañera sentimental de haberla obligado a ella, y a dos de sus tres hijos, a participar en extrañas prácticas satánicas donde se consumía carne humana, informó la prensa local.
El hecho fue divulgado ayer por el capitalino diario El Tiempo.
La mujer reveló a las autoridades que su actual compañero pertenecía al grupo satánico “La Misión”, integrado por muchachos, entre los 18 y los 25 años, que se reunían en una finca en las afueras de Medellín.
“Un día los jóvenes fueron hasta un cementerio cercano y robaron un cadáver. Lo llevaron a la finca y en la noche hicieron oraciones y rezos en torno del cuerpo. Los niños presenciaron el rito. Una semana después, uno de los muchachos de ‘La Misión’ nos preguntó cómo nos sentíamos con la comida”, relató la mujer a un funcionario de la Casa de Justicia, cuya identidad no fue revelada.
“Ella dijo que les parecía buena. Entonces, el muchacho les comentó: ‘Ahora viene lo mejor’. Acto seguido, les enseñó una gran olla en la que preparaban los alimentos y del fondo levantó la cabeza del cadáver que habían sacado del cementerio. Los niños, contaron que también la vieron”, relató El Tiempo.
“Nos hacían comer carne humana. Sabía a marrano”, habría comentado la mujer, según narró el funcionario.
Según la fuente, cuando las autoridades rastrearon varias llamadas lograron capturar a algunos miembros de la secta pero su líder, el padrastro de los menores, escapó.