Elízabeth Romero
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha mostrado interés en conocer la experiencia adquirida por la Policía Nacional, para abordar el problema de las pandillas en Nicaragua.
La segunda jefa de la Dirección de la Juventud de la Policía Nacional, Rosa Argentina Vílchez, recordó que Nicaragua es el único país en Centroamérica que trabaja en el área preventiva en cuanto al tema de los grupos juveniles.
“El Departamento de Estado está interesado en que nosotros demos a conocer cómo es que trabajamos, cómo es que la Policía actúa con estos jóvenes, todavía no nos hemos sentado a hablar con ellos, pero sí, vamos a reunirnos con ellos para darles a conocer nuestro programa”, manifestó la jefa policial.
Destacó que el trabajo con los grupos juveniles lo realizan con apoyo de la comunidad.
A través de los programas desarrollados la institución ha logrado reintegrar a la sociedad a 2,500 jóvenes, que en algunos casos se han dedicado a los estudios y otros a actividades laborales.
Pese a los esfuerzos de prevención que impulsa la Policía en el país aún quedan unos mil jóvenes integrados en pandillas, quienes se ven inmersos en acciones violentas.
“Se agarran entre una agrupación y otra, a veces lesionan a algún ciudadano y causan algún daño”, reconoció la funcionaria.
Vílchez junto a otros representantes de varias instituciones estatales que trabajan en defensa de la Niñez y Adolescencia, participó ayer en una reunión para promover acciones conjuntas a favor de este sector de la sociedad.
El encuentro tuvo como lema “Unidos en una sola agenda con la niñez y la adolescencia”, el cual fue inaugurado por Lilliam Terán, titular del Ministerio de la Familia (Mifamilia).
CAMBIAR MODELO DE CRIANZA
La comisionada en retiro Eva Sacasa, quien labora en el Programa de Atención Integral a la Niñez y Adolescencia en Alto Riesgo de Mifamilia, manifestó que buscan optimizar los recursos con que cuentan y que las políticas públicas dejen de estar en papeles.
Mencionó por ejemplo, que ese programa que atiende carece de recursos para la movilización de los promotores, pese a que trabajan con la comunidad.
“Estamos preocupados porque realmente la violencia cada vez más nos quita de las manos a nuestros niños y adolescentes. Hace falta también trabajar más para fortalecer los aspectos de las políticas universales como la salud, la educación”, dijo Sacasa.
Sacasa señaló que trabajan con padres y madres para tratar de incidir en que cambien sus modelos de crianza y que la violencia deje de ser un patrón de conducta en el hogar.