- Pese al desgaste por apoyar la guerra en Irak, Blair conquista un nuevo mandato de Primer Ministro
- Por primera vez, un laborista gana tres períodos consecutivos, como lo hizo la “Dama de Hierro” Thatcher
AFP, EFE
LONDRES.- El primer ministro británico Tony Blair, que cumple 52 años hoy, recibió el jueves como regalo de los británicos un tercer mandato histórico, pero resultó debilitado políticamente, a causa de su desgaste sufrido por su decisión de intervenir en Irak.
El Partido Laborista obtendría 37 por ciento de los votos, el Partido Conservador de Michael Howard un 33 por ciento y el Partido Liberal Demócrata de Charles Kennedy un 22%, según sondeos a boca de urna divulgados por los canales de televisión BBC e ITV.
Esos resultados acuerdan al partido de Tony Blair una mayoría absoluta de 66 escaños en el Parlamento, mucho menor que las 167 bancas de diferencia lograda en las elecciones anteriores de 2001. La mayoría laborista en la Cámara de los Comunes —que cuenta con 645 escaños— se redujo de 160 a 66 diputados.
El Partido Conservador, que impulsó una agresiva campaña centrada en el control de la inmigración y más policías en las calles, no sufrió la humillante derrota que pronosticaban los últimos sondeos, que le daban menos del 30% de las intenciones de voto.
Howard —que durante la campaña llamó insistentemente de “mentiroso” a Blair por haber justificado la guerra en Irak con datos falsos— ganó al parecer 209 bancas, una cifra mucho mayor que los 166 diputados que los conservadores obtuvieron en las elecciones del 2001.
En cambio, el Partido Liberal Demócrata, tercera fuerza del país, que habían entrado con mucho optimismo a las elecciones, pensando beneficiarse de su oposición contra la guerra en Irak, obtendría 53 escaños y sólo ganaría una banca en relación a 2001.
Rosie Campbell, analista independiente, estimó que los resultados significan para Blair “un sangriento golpe en la nariz”, al que habían llamado los conservadores durante la campaña electoral. “Pero los resultados podrían haber sido peor” para los laboristas, reconoció la experta a la AFP.
“Estos resultados significan que Blair puede mantenerse durante un tiempo más (en el poder). Pero no indefinidamente”, explicó.
Los resultados de estas elecciones generales podrían significar que Blair no cumplirá su mandato de cinco años —para el que ha sido electo— y podría pasar el relevo a su ministro de Economía, Gordon Brown, más rápido de lo previsto.
Brown, principal artífice de las políticas económicas que le dieron este nuevo triunfo a Blair, espera, con visible impaciencia, reemplazarlo en el número 10 de Downing Street (residencia del primer ministro británico), quizá incluso a mediados del mandato.
Pese a todo, Tony Blair puede darse por satisfecho: ingresó en la Historia al convertirse este jueves en el primer líder laborista a ser electo tres veces consecutivas como primer ministro de Gran Bretaña.
UN TOQUE DE SENSACIONALISMO
“The Sun”, el periódico del magnate de la prensa australiano Rupert Murdoch, conocido por su atlantismo y anti-europeísmo, se volcó totalmente a favor de Blair.
El tabloide de más tirada del Reino Unido, con más de tres millones de ejemplares diarios, sacó el miércoles a toda plana en portada una entrevista con el matrimonio Blair claramente destinada a animar a sus lectores a darle mañana al líder laborista su tercer triunfo consecutivo en las urnas.
Con claras alusiones sexuales, el periódico escribe: “Cherie (la esposa del Primer Ministro) dice que Tony la necesita grande… la mayoría” y agrega que la pareja se confiesa sobre el amor que se profesa desde hace veinticinco años y cómo ha renovado últimamente sus votos matrimoniales.
El “Sun” publica varias fotografías del matrimonio, él en mangas de camisa y ella con un traje ligero del mismo color, ambos sonrientes y cariñosos como en el día de su boda, mientras que una de las imágenes muestra incluso al Primer Ministro con el torso totalmente desnudo telefoneando con un móvil.
UNA FULGURANTE CARRERA
Tony Blair, que ha ingresado en la historia al convertirse este jueves en el primer líder laborista a ser electo tres veces consecutivas como primer ministro de Gran Bretaña, ha batido antes otros récords.
Anthony Charles Lynton Blair —nacido en Edimburgo, Escocia, en 1953— se convirtió en 1997 en el primer ministro más joven de la historia de Gran Bretaña, después del conservador Robert Jenkinson, electo primer ministro en 1812.
Blair, que lidera al laborismo desde 1994, lanzó desde entonces a los laboristas en la búsqueda de la “tercera vía”, ubicando a ese partido en el centro del espectro político británico y logrando derrotar a los conservadores durante tres períodos consecutivos.
El Primer Ministro no pertenece a la clase trabajadora, que el Partido Laborista ha representado históricamente.
Su padre era abogado y profesor universitario, y Blair siguió en un principio sus pasos, estudiando Derecho en la Universidad de Oxford, una de las más antiguas de Europa.
Luego entró a trabajar en un bufete de abogados en la capital británica, donde conoció a Cherie, su esposa, con quien tuvo cuatro hijos.
Tras su primer triunfo en 1997, y ayudado por su carisma, Blair volvió a obtener una mayoría absoluta para los laboristas en 2001.
Pero su imagen sufrió un daño irreparable por la guerra de Irak, en la que embarcó al país, junto con Estados Unidos, pero sin la autorización de la ONU y contra la voluntad de millones de británicos, que salieron a las calles a tratar de detener esa invasión, en marzo de 2003.
Durante esta campaña, el tema de la ilegalidad de la guerra de Irak volvió a resurgir, reabriendo las heridas y confirmando que el legado histórico de Tony Blair estará para siempre marcado por esa decisión.
Pese a esos rencores por Irak, y a su desgaste político, Blair se ha beneficiado de los indiscutibles logros económicos registrados en ocho años de laborismo, que han llevado a Gran Bretaña a registrar una espectacular tasa de crecimiento económico (3,1%).
Los británicos le permitieron a Blair igualar el récord de la primera ministra conservadora Margaret Thatcher, que obtuvo tres mandatos consecutivos en sus 11 años de gobierno (1979-1990).
Si Blair cumple su mandato, de cinco años, superará el récord de la “Dama de Hierro”, que gobernó Gran Bretaña durante 11 años.
Tras esta nueva victoria de Blair, quizá el único contrincante de su misma talla se halla en las propias filas laboristas y su nombre es Gordon Brown.
El ministro de Economía es el principal artífice de las políticas económicas que le dieron este nuevo triunfo a Blair, y es quien espera con escasa impaciencia reemplazarlo en el número 10 de Downing Street (sede del gobierno británico), quizá incluso a mediados del mandato.