José A. Hernández Mendiola
A fines de los años setenta del siglo pasado, un profesor de sicología llamado Robert Rosenthal practicó un experimento: reunió a los maestros de una escuela y les mostró un test que serealizó a algunos estudiantes, que indicaba que unos eran más “brillantes” que otros. El test simulaba inducir a los maestros a pensar que determinados alumnos tenían más potencial que el resto, y el resultado fue que al cabo de ocho meses esos alumnos efectivamente obtuvieron mejores calificaciones que el promedio de la clase.
Como los maestros creían en los alumnos supuestamente “brillantes” les brindaron más atención, más apoyo, más tiempo y más retroalimentación. Esta abundancia de condiciones se tradujo en un mejor aprendizaje y luego en mejores calificaciones. El efecto de esto es que dichos alumnos no se destacaron por ser inteligentes, sino porque sus maestros creyeron que lo eran. Este experimento indica que las expectativas de los maestros se reflejaban en el desempeño de los alumnos, concluyendo que entre más altas son las expectativas que tiene una persona respecto a otra, más probable será que esta última logre resultados positivos.
Considero que este efecto ocurre en las escuelas, organizaciones, trabajo y familia. Si su jefe espera lo mejor de usted, y se lo hace saber, es muy probable que exhiba un alto desempeño, lo contrario es tener un jefe que no confía en su capacidad, tiene bajas expectativas respecto a su rendimiento, sus resultados serán negativos. En la familia los padres influyen en como serán sus hijos, puesto que termina comportándose de acuerdo a lo que sus padres esperan de ellos y este efecto se hace más evidente en hogares con más de un hijo. Hay padres que esperan más de unos hijos que de otros, premiando, orientando, elogiando, estimulando más a unos que a otros, sin darse cuenta que lastiman y distorsionan la auto imagen de otros. La lección del mito, familia, escuela, organización, trabajo es que si creemos que alguien es de determinada manera, puede convertirse en aquello que creemos que es.
Profesor, UNAN-LEÓN