Mario José Moncada
Nicaragua se convirtió en uno de los países más beneficiados por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) el año pasado, si se toman en cuenta los 45.6 millones de dólares que el banco aprobó en calidad de préstamos y los 439 millones que condonó en concepto de deuda externa en el marco de la Iniciativa para Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC).
Un reporte oficial del BCIE detalla que el año pasado los desembolsos totales para toda la región alcanzaron los 1,119.5 millones de dólares, enfocado a “contribuir a la recuperación económica de los países de la región”.
Según el informe presentado por el presidente ejecutivo del BCIE, el nicaragüense Harry Brautigam, los aportes del banco fueron destinados en apoyo a la reducción de la pobreza, la integración regional y la inserción competitiva de los países centroamericanos en la economía mundial, que son los tres principales ejes estratégicos de la institución.
De los más de mil millones de dólares colocados en la región, el BCIE destinó a El Salvador 417.4 millones, seguido de Costa Rica con 267.4 millones; Honduras con 196.8 millones; Guatemala con 192.3 millones, además de los recursos condonados y desembolsados a Nicaragua.
Preliminarmente se ha informado que este año Nicaragua podría recibir 150 millones de dólares en préstamos concesionales, que serían destinados para proyectos de infraestructura como la carretera Acoyapa-San Carlos y Nueva Guinea-Bluefields; así como para apoyar financieramente a los productores.
CON SALUD FINANCIERA
Según Brautigam, citando el informe enviado a LA PRENSA, el BCIE cerró el 2004 con una cartera de 2,700 millones de dólares, lo que a su juicio es “una cifra récord que crece constantemente y que mantiene constante la generación de ingresos financieros”.
Entre tanto, el patrimonio del banco alcanzó 3,400 millones de dólares fortaleciéndose como resultado de las utilidades netas obtenidas durante el año, mientras los activos del banco se situaron en 3.4 mil millones de dólares.
“La buena situación del banco permitirá aumentar este año las líneas de crédito para el desarrollo centroamericano”, indicó Brautigam.
En el período, el fortalecimiento financiero de la institución fue reconocido por las tres principales firmas internacionales de calificación de riesgos al asignar al BCIE mejoras significativas en su calificación con grado de inversión, que ubica al banco como el tercer mejor riesgo de América Latina.
Las calificaciones, en diversas categorías, fueron otorgadas por Standard & Poor’s, Fitch Ratings, y Moody’s.