Xavier Muñoz
Como miembros de la Asociación de hom- bres Contra la Violencia, afirmo mi apoyo a la lucha civil para detener el alza del pasaje del transporte público en Managua y, a nivel del país, de los otros servicios básicos como agua y luz. Sin embargo, con respecto a los enfrentamientos sangrientos entre estudiantes, transportistas y policías en Managua, hago un llamado urgente a parar todo tipo de violencia.
Por eso condenamos enérgicamente el uso de balas de goma y de gases lacrimógenos por parte de agentes policiales, así como de la fuerza bruta que viola nuestra Constitución, los derechos humanos de la ciudadanía y que causan daños físicos y morales a las personas. A su vez rechazamos categóricamente el uso por parte de estudiantes, transportistas y otras personas, de morteros y otras armas que atentan contra la seguridad ciudadana y ponen en riesgo vidas humanas.
Consideramos que la alarmante violencia social que estamos experimentando radica, en gran parte, en las decisiones y políticas económicas del Gobierno que son de hecho un acto sostenido de violencia institucionalizada contra el pueblo.
Estamos convencidos que la violencia se detiene y se erradica tratando las causas y no los síntomas. Consecuentemente, y de cara a esta situación escalofriante de violencia, nos sumamos a las demandas de la Coordinadora Civil para que el Gobierno convoque de inmediato a un “verdadero diálogo nacional con participación de gremios, movimiento sindical, transportistas, Consejo Nacional de Universidades, empresa privada, movimiento de mujeres y jóvenes”.
Presidente Asociación Hombres Contra la Violencia.