Thomas Salomón Ríos Escobar
Al parecer nadie puede poner freno a las actitudes delincuenciales de los estudiantes, quienes con la quema de buses y vehículos de propiedad privada y estatal, solamente perjudican al pueblo de Nicaragua. Debería existir en las universidades algún reglamento interno que estableciera cómo debe ser el comportamiento de un estudiante y que sirva de norma ética para que aprendan a respetar y a no estropear el derecho de los demás ciudadanos de poder circular y trabajar en paz y seguridad, como lo establece la Constitución.
No existe ningún pretexto válido para este comportamiento. Los rectores y miembros del CNU están obligados a responder ante la ley y la ciudadanía por estos actos de salvajismo que ponen en mal predicado la decencia de toda la sociedad. El alza en el pasaje y el seis por ciento no deben ser pretextos para actuar violentamente.
Insto a los parlamentarios a que aprueben una ley que establezca que la ciudad de Managua ya no seguirá siendo cancha de terroristas, revoltosos, quema llantas y destructores del medio ambiente, como también de las calles de la capital. Da mucha tristeza pensar que mientras en el resto del país se vive con tranquilidad, la ciudad de Managua vive atrapada en la zozobra que provocan los especialistas en el vandalismo oscurantista que solamente nos trae más pobreza, muerte y destrucción.