Anne Pérez Rivera
Los afectados por el pesticida Nemagón y otras sustancias dañinas que protestan desde hace 57 días frente a las instalaciones del parlamento en Managua, ya no estarán tan solos en su lucha contra el Gobierno y las empresas bananeras transnacionales.
Más de trece agrupaciones religiosas se unieron para organizar una champa de acompañamiento.
La champa se instalará a partir de este 1 de mayo, y estará ubicada en el mismo lugar donde se encuentran los ex trabajadores de las plantaciones bananeras que en la década del setenta se contaminaron con sustancias agroquímicas que años más tarde fueron prohibidas en los Estados Unidos.
El sacerdote Donald Mendoza, directivo de la Conferencia de Religiosos y Religiosas de Nicaragua, afirmó que la champa pretende sacudir la conciencia del pueblo, a través de actos religiosos, culturales y además servirá como un centro de acopio.
La champa funcionará las 24 horas del día y permanecerá abierta hasta que el Gobierno atienda las demandas de los afectados y éstos puedan regresar a sus lugares de origen.
MUERTES AUMENTAN
El ritmo de las muertes de los afectados se acelera, sólo la semana pasada hubo cinco defunciones, mientras miles más han sido gravemente afectados y muchos están al borde de la muerte, denuncian los representantes de las agrupaciones religiosas.
Durante los últimos ocho años han muerto más de un mil 28 trabajadores de la caña y 930 obreros y obreras de las bananeras, víctimas de los efectos de los pesticidas.
“Por el sufrimiento de todos ellos, estamos tratando de que se les escuche y hacemos un llamado a no olvidarse de esos compañeros”, dijo Deborah García, representante de la Iglesia Bautista.
El grupo de asociaciones, autodenominados Cristianos y Cristianas por la Paz, con Justicia y Dignidad, invitaron a la población en general a unirse al “clamor solidario de los hermanos afectados”.